Redacción Iruya.com
Romero (Juan Carlos) y Urtubey (Juan Manuel) son mucho más parecidos entre sí de lo que ellos piensan que son. Se parecen no solo en la megalomanía y en los apetitos desmedidos por el poder y la riqueza, sino también en su asombrosa capacidad de propinarse golpes bajos con un desprecio casi absoluto por el buen gusto y la buena educación.
Nuestra clase política se caracteriza por una paradoja, entre muchas. Sus integrantes son incapaces de dialogar, de entenderse, de llegar a acuerdos, pero al mismo tiempo se comunican abundantemente, a poder ser por vía telefónica.
(TÉLAM) - Francisco afirmó hoy que en la crisis económica que atraviesa el mundo "los propios seres humanos son considerados como bienes de consumo que pueden ser utilizados y desechados".
A la hora de elegir a un legislador para que represente a Salta en el Congreso Nacional, usted qué prefiere: ¿Un lugareño que se conozca al dedillo los puestos callejeros de empanadas y bollos con chicharrón del Valle de Lerma, o uno más o menos cosmopolita que conozca el mundo y que hable varios idiomas?
El candidato de Hugo Moyano en Salta, el taxista José Ibarra, ha vuelto a cargar duramente contra el Gobernador de Salta. Esta vez ha sido en una declaración efectuada a una radio de la ciudad de Salta, a través de cuyos micrófonos el dirigente sindical, sin pelos en la lengua, ha dicho: «Que se deje de joder ese muchacho, no sabe gobernar».
El poder -incluido el legítimo- siempre ha despertado recelo y desconfianza. Quien gobierna sabe que a lo más que puede aspirar es a justificar sus acciones en las leyes o en la moral, y generalmente no espera que los gobernados le defiendan. Conseguir que le obedezcan ya es una conquista superlativa.
El mundo superficial de los 140 caracteres ha comenzado a extrañar a una de las más viscerales tuiteras progubernamentales.
El lema de la campaña que acaba de estrenar Rodolfo Urtubey hijo va camino de señalar un hito en la historia del ridículo político. Más que de un gabinete de marketing, el eslogan «la misma sangre, la misma lucha» parece salido de la imaginación de Bram Stoker, el novelista irlandés que dio vida ficcional al vampiro conde Drácula.
La campaña proselitista de Rodolfo Urtubey no comenzó ayer sino hace bastante tiempo, cuando su hermano, el Gobernador de Salta, decidió sentarlo a su vera (como hizo Dios Padre con su Hijo unigénito), llevarlo como alumno oyente a las reuniones de gabinete y concederle la administración de una importante masa de dinero público para solaz de su inquieto espíritu cívico.