Luis Caro Figueroa
La lectura de las recientes declaraciones del Ministro de Gobierno de Salta en las que califica como "cuestión netamente política" la oposición al voto electrónico me ha traído a la memoria algunas de las frases más esperpénticas que utilizaron los dictadores de la Tierra para justificar su poder y aniquilar la libertad de los hombres.
El Gobernador de Salta ha salido a defender, con la virilidad que lo caracteriza, que la designación de su hermano mayor al frente de una hasta ayer inexistente, pero hoy enjundiosa, área del Estado, no responde a criterios nepotistas tradicionales.
La diputada provincial Liliana Mazzone ha dicho que el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, "cedió el manejo del fondo de reparación histórica del norte de la Provincia a su hermano Rodolfo Urtubey".
El que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen; exactamente igual que el socorrido soldado que huye, que, como es sabido, siempre sirve para otra guerra.
Los intendentes municipales de General Güemes, Daniel Segura, y de San Antonio de los Cobres, Leopoldo Salva, junto con el dirigente justicialista salteño Gonzalo Quilodrán, participaron del encuentro nacional de formación política del Instituto GESTAR. Al mismo encuentro acudieron los gobernadores de San Juan y Chaco y el Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación.
Después de escuchar con paciencia de santo el discurso que dirigió el Gobernador de Salta a la Asamblea Legislativa, ya no me quedan dudas acerca de lo que sucederá en las próximas elecciones para renovar los tres escaños que corresponden a nuestra Provincia en el Senado de la Nación.
El Intendente de Salta, Miguel Ángel Isa, participará hoy en el acto de presentación del proyecto de ley de modificación del Código Civil argentino, que presidirá la Jefa del Estado, Cristina Fernández de Kirchner. El acto se desarrollará a partir de las 18 en la Casa Rosada.
Las declaraciones del gobernador Urtubey negando la razón a la Corte Suprema de Justicia de la Nación han colocado al mandatario en el escaparate nacional, del peor modo posible.
Son tiempos de reafirmación de la fe cristiana por parte de los integrantes del gobierno de Salta. Mientras algunos herejes pretenden encañonar con cámaras y micrófonos a gobernantes y funcionarios para que digan -aquí y ahora- qué demonios van a hacer con el aborto de las mujeres violadas, el gobierno solo responde con procesiones y más procesiones.
Los senadores nacionales Juan Carlos Romero y Sonia Margarita Escudero deben estar agradeciendo por estas horas que su antiguo aliado, discípulo y compinche, el gobernador Urtubey, haya dejado intacta la estructura de lealtades verticales que el que fuera Gobernador de Salta por 12 años tejió con la paciencia propia de un personaje de Homero.