San José no está en todas partes, pero Zottos sí

Zottos, trinus et unusSon tiempos de reafirmación de la fe cristiana por parte de los integrantes del gobierno de Salta. Mientras algunos herejes pretenden encañonar con cámaras y micrófonos a gobernantes y funcionarios para que digan -aquí y ahora- qué demonios van a hacer con el aborto de las mujeres violadas, el gobierno solo responde con procesiones y más procesiones.

La festividad de San José no podía ser más propicia para esta finalidad, ya que la figura del humilde carpintero de Nazaret, patrono universal de la Iglesia, es venerada especialmente en varios pueblos y localidades de Salta, algunas de las cuales llevan el nombre del esposo de la Virgen María en su denominación oficial.

A pesar de ello y de su enorme popularidad, es obvio que San José no puede estar en todos los sitios. De modo que los feligreses deben contentarse con recurrir a su representación imaginaria y pasearla por las calles del pueblo.

No es el caso del Vicegobernador de Salta, Andrés Zottos, que ayer lunes ha estado en la cabecera de las procesiones en honor a San José, celebradas en puntos tan distantes como Metán y Cachi.

Al verlo llegar con su fina apostura mediterránea, los ocasionales turistas que se encontraban presentes en ambas ceremonias se preguntaban al unísono: ¿A dónde iré lejos de tu aliento? ¿A dónde escaparé de tu mirada? Si escalo el cielo, allí estás Tú: si me acuesto en el abismo, allí te encuentro; si vuelo hasta el margen de la aurora, si emigro hasta el confín del mar, allí me alcanzará tu izquierda, me agarrará tu derecha.

Cuando el violín toca a procesión o a misachico, el primero que escucha la llamada es Zottos y a ella acude presuroso. Su altura física (que no institucional) le permite elevarse casi hasta los niveles visuales del santo en cuestión, de modo y manera que los feligreses tienen un motivo de adoración doble.

Si hasta el Arzobispo de Salta, con todo y sus blancas vestiduras, parece un curilla de arrabales al lado del imponente tartagochipriota.

Las procesiones de san Zottos todo lo curan. Por ejemplo, los pecados de la intendente Fanny Flores de Guitián, denunciada por "apretadora", que luce ahora distendida y espléndida al lado del Arzobispo real y del Archimandrita honorario.

Entre misachico y misachico Zottos no tiene tiempo para cambiar de traje. Ni de cassette. Su discurso ante la feligresía, más que un discurso es un loop de MP3. Si no, leamos los siguientes párrafos:

“Estamos aquí para compartir junto al pueblo de Cachi su devoción por San José y para reafirmar nuestro compromiso de trabajo mancomunado con sus autoridades” (Miguel Andrés Kostas Zottos, Cachi, 19 de marzo de 2012).

“Estamos aquí para acompañar al pueblo de Metán y compartir su fe en San José y también para renovar nuestro compromiso de trabajo conjunto con cada rincón de la provincia” (Miguel Andrés Kostas Zottos, Metán, 19 de marzo de 2012).

A la vista de tan profundos significados, no parece razonable ponerse a pensar en cosas tan terrenales como los abortos de las mujeres violadas. Sin dudas, si queremos alcanzar el cielo debemos seguir los pasos de Zottos en los misachicos, pues cada una de las huellas de sus zapatos 46 nos acerca un poquito más al encuentro salvífico con el Espíritu Santo.