La Policía de Salta detiene en Barrio Solidaridad a 127 hinchas 'genuinos' de Central Norte

Agentes del Sistema de Emergencias 911, de la Comisaría Nº 17 y del Cuerpo de Infantería, procedieron anoche a la detención de 127 personas que, según la información oficial de la Policía, habían provocado incidentes en la cuarta etapa del Barrio Solidaridad, en los que resultaron dañados vehículos policiales y un agente resultó herido.

Dice el parte oficial de la Policía que entre los 127 había «mayores, menores y mujeres», equiparando así a las mujeres con los menores, para solaz y contento de las aguerridas feministas salteñas.

A pesar de esta diversidad de género, de tamaños y de edades, los 127 tienen una poderosa seña de identidad en común: todos ellos son simpatizantes del Club Atlético Central Norte de Salta, según ha informado la Policía.

No se sabe a ciencia cierta aún si lo de «todos ellos»  proviene de un cálculo superficial de la Policía teniendo en consideración que los detenidos viajaban en el acoplado de un camión (bastante apretados, por cierto) perteneciente a una agrupación de simpatizantes de Central Norte del barrio Norte Grande, o si al momento de ser detenidos cada uno exhibió a los policías el tatuaje de un cuervo en sus partes íntimas.

De no ser así, es muy poco probable que todos y cada uno de los 127 detenidos sea efectivamente simpatizante de Central Norte. Es muy posible que entre ellos haya al menos uno que simpatice con Juventud Antoniana o con Sportivo Comercio. La policía no ha informado si para corroborar la filiación futbolística de los detenidos practicará alguna prueba genética complementaria.

Mientras tanto, los detenidos han pasado a disposición judicial, incluido un hombre de 39 años que conducía el camión en el que viajaban los 127 hinchas.

Se los acusa de los delitos de lesiones y daños calificados, ya que cuando el camión circulaba a la altura del Barrio Solidaridad, los pasajeros se cebaron con los vehículos de la Policía, a los que arrojaron piedras y otros elementos.

La acción de los monolíticos hinchas cuervos no solo provocó daños en objetos inanimados sino lesiones a un agente que debió ser atendido en un centro sanitario privado en el que le fue diagnosticado un traumatismo encéfalo craneano con pérdida de conocimiento y herida cortante en cuero cabelludo.