Los expertos capacitadores de la Subsecretaría de Defensa Civil de Salta han resuelto, al parecer, la cuadratura del círculo. Ayer, con ocasión de un nuevo ejercicio de prevención frente a la eventualidad de una catástrofe sísmica, se anunció oficialmente la realización de "simulacros de sismo sin previo aviso" (sic).La expresión es bastante confusa, pues a primera vista da a entender que los expertos barajan la hipótesis de dos clases de sismos: los que se producen sin previo aviso y los que han sido anunciados previamente.
Es más razonable pensar, sin embargo, que la falta de aviso es un "recurso estratégico" de la Defensa Civil que apunta a conferir mayor realismo al ejercicio de simulación, ya que los terremotos no suelen venir precedidos de llamadas telefónicas que alerten a la población.
Por esta sencilla razón, a partir de ahora los expertos capacitadores de la Defensa Civil trabajarán el "factor sorpresa", como ya lo hicieron ayer con los alumnos de los colegios José Manuel Estrada y Jacques Cousteau.
Lo curioso de esta noticia es enterarse de que antes de estos novedosos simulacros, los ejercicios de autoprotección y evacuación venían siendo anunciados con anterioridad; es decir, se trataba de simulacros "cantados".
Desde luego, poca eficacia tendrían estas prácticas si en los horarios que los adolescentes llevan adheridos a sus carpetas figurara: 1ª hora, Historia; 2ª hora, Geografía; 3ª hora, Matemáticas, 4ª hora, Sismo...
Por esto, a partir de ahora, si toca sismo, tocará a cualquier hora, como el control antidóping, o como los sismos de verdad.
La pregunta es ¿por qué los capacitadores no se dieron cuenta antes de esto?