'El accionar policial requiere de un trabajo dinámico y operativo para dar respuestas'

La frase ha sido pronunciada, con la solemnidad del caso, por el Ministro de Seguridad del gobierno provincial de Salta, Alejandro Cornejo D'Andrea.

La noticia oficial dice que el ministro mantuvo una reunión con funcionarios y jefes policiales para "aunar criterios" (se supone que antes de la reunión los criterios andaban dispersos), definir una agenda de trabajo (de la que, al parece, el alto mando carecía) y concretar -atención- acciones tácticas-operativas para dar soluciones a los vecinos.

El ministro Cornejo D'Andrea parece haber resuelto la cuadratura del círculo al advertir -como no lo hizo ninguno de los ministros que lo precedieron- que los objetivos requeridos para el área de seguridad atraviesan permanentemente una realidad dinámica.

Antes de que él se sentara en el sillón, los ministros y jefes de Policía se encargaban de atacar una realidad estática. De allí, los pésimos resultados obtenidos hasta ahora por el área de seguridad del gobierno.

Para el ministro y para la plana mayor de la Policía de Salta, la actuación de la fuerza requiere de un trabajo ágil, dinámico y operativo para dar respuestas a los ciudadanos ante la presencia de todo tipo de delitos.

Este descubrimiento súbito merece algún comentario, o cuando menos una pregunta: ¿cómo trabajaba la Policía de Salta antes de la reunión con Cornejo D'Andrea? ¿Eran nuestros policías torpes, estáticos y poco operativos?

Al parecer, el ministro se ha planteado trazar la línea de un antes y después en la gestión de nuestra más antigua fuerza de seguridad. El ambicioso objetivo del ministro incluye alcanzar «una real cobertura del espacio público». Es decir, llenar la calle de policías, aunque no haya dinero para pagarles y aunque la criminalidad siga in crescendo.

Es sabido que para Cornejo D'Andrea la seguridad es "un servicio", de modo que la Policía -que es la empresa que lo presta- debe estar preparada para "dar respuestas", como si fuese un help-desk o el Oráculo de Delfos.

Y esas respuestas no estarán dirigidas a los ciudadanos, a la sociedad civil que conforman, sino "a los vecinos", que son los nuevos actores emergentes de la política salteña.

El ministro Cornejo D'Andrea demuestra a cada paso que le falta todavía hacerse con un acervo léxico que le permita comprender primero y comunicar después la compleja realidad del departamento de Estado que le ha tocado gestionar.

Un ministro que piensa que la seguridad consite en "dar respuesta a los vecinos"; un ministro que recién descubre que la Policía debe trabajar coordinada y de forma ágil, dinámica y operativa, es un peligro no solo para la seguridad, sino también para los vecinos y, llegado el caso, para las respuestas.