Según la Municipalidad de Salta, la luz ámbar intermitente indica que un semáforo 'no funciona'

Un parte de prensa originado en la Secretaría de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta avisa de la instalación de un nuevo semáforo en el cruce de las avenidas Discépolo y Felipe Varela.

Dejando a un lado la espantosa combinación de personajes, digna de "Cambalache" (y si acaso menos infortunada que la hipotética esquina de las avenidas Mariano Mores y Chacho Peñaloza), lo cierto es que el aviso municipal constituye una abierta transgresión a la Ley de Tránsito 24.449.

El parte de prensa en cuestión es un poema. Dice así:

«Durante una primera etapa los dispositivos  (a los semáforos se refiere) permanecerían titilando para captar la atención de los conductores que circulan por la zona».

«Luego, los técnicos municipales programarán el dispositivo para que funcione adecuadamente».

Si bien la información municipal no aclara el color de la luz que permanecería titilando, es lógico suponer que este color será el ámbar; a menos que lo que pretenda el Secretario de Tránsito sea montar una tragedia en aquella esquina.

Y si lo que habrá allí, al menos temporalmente, es un semáforo con luz ámbar intermitente, es preciso alertar a la población que, según la ley, esta luz no tiene por objeto enviar a los conductores un mensaje de tipo: "Pronto se inaugurará aquí un semáforo. Vuelva a visitarnos más tarde".

Si lo que pretende el secretario Caruso es "llamar la atención de los conductores", sería preferible que envíe al lugar a la banda de música municipal junto a un grupo de cheerleaders.

De acuerdo con el inciso 4º del apartado a) del artículo 44 de la Ley de Tránsito, la luz amarilla intermitente advierte la presencia de cruce riesgoso, obligando al usuario de la vía a efectuar el mismo con precaución.

Normalmente, la luz amarilla intermitente o dos luces amarillas alternativamente intermitentes obligan a los conductores a extremar la precaución y, en su caso, a ceder el paso. Ninguna de estas luces eximen a los conductores del cumplimiento de otras señales que lo obliguen a detenerse.

El significado obligatorio de la luz amarilla intermitente es una convención universal que, resumidamente, significa Proceed with caution. Aunque, según parece, el señor Caruso maneja «otros códigos».

De lo anterior se desprende que un semáforo que emite luces amarillas intermitentes es un semáforo que funciona y que lo hace adecuadamente.

Por tanto, el mensaje del señor Secretario de Tránsito acerca de que un semáforo con luz amarilla intermitente o «titilante»  es un semáforo que no funciona, que no funciona adecuadamente o que simplemente avisa de la futura presencia de un semáforo, constituye toda una invitación a la irresponsabilidad vial.

Un auténtico peligro.