(TÉLAM) - Francisco visitó la favela Varginha de Río de Janeiro, donde fue recibido por cientos de personas, en el cuarto día de su visita a Brasil. Allí bendijo y abrazó a los niños que se acercaron a él. El papa argentino Jorge Bergoglio ingresó a la capilla San Jerónimo, que fue visitada por la madre Teresa de Calcuta en 1972, y un grupo de Misioneras de la Caridad le entregó un collar que hicieron los niños del lugar, en la zona de Manginhos.
El papa rezó y ofició una breve celebración litúrgica y se dirigió a una canchita de fútbol del lugar, bajo una persistente llovizna, donde lo seguía una multitud de personas.
En el lugar, los fieles le entregaron una bufanda con los colores del club argentino San Lorenzo, del que el Papa es simpatizante, y con una sonrisa bendijo y abrazó a los niños que se acercaron a él, entre sonrisas y lágrimas.
Francisco también fue saludado por vecinos de villas argentinas que portaban una bandera que decía "El papa villero".
En el trayecto que lo llevó a la favela Varginha, a bordo del papamóvil semi descubierto, el Papa saludó a los fieles que se acercaban para poder estar cerca y entregarle cartas y regalos.
En algunos momentos, el vehículo se detuvo y Francisco besó a los bebés y niños que personal de seguridad le acercaba para que los saludara.