Los obispos católicos alemanes autorizan la 'píldora del día después' en casos de violación

Obispos alemanesLa Conferencia Episcopal de Alemania ha anunciado hoy su decisión de permitir ciertos tipos de "píldora del día después" para las mujeres que han sido violadas, después de las sonoras protestas que el mes pasado sufrieron dos hospitales católicos por negarse a tratar a una víctima de violación.

Según la agencia alemana de noticias Reuters, el máximo órgano eclesiástico alemán ha dicho ahora que los hospitales gestionados por la Iglesia garantizarán la atención médica, psicológica y emocional para las víctimas de violación, incluyendo la administración de píldoras que evitan el embarazo sin inducir un aborto.

El arzobispo Robert Zollitsch ha confirmado que tras cuatro días de deliberaciones, los prelados alemanes, reunidos en la ciudad occidental de Tréveris -la cuna de Carlos Marx- se han pronunciado por que "las mujeres que han sido víctimas de la violación a conseguir la adecuada atención humana, médica, psicológica y pastoral".

"Eso puede incluir el uso de medicamentos y concretamente la administración de una píldora del día después", siempre y cuando -se aclara en un comunicado- tenga un efecto profiláctico y no abortivo. "Los métodos médicos y farmacéuticos que inducen la muerte de un embrión siguen sin poder ser utilizados", señala el mismo comunicado.

Según Reuters, la declaración episcopal significa que no hay ningún cambio en la prohibición de la Iglesia Católica sobre la píldora del aborto basada en la droga mifepristona o RU-486 y que se comercializa como Mifegyne o Mifeprex.

De algún modo se esperaba que la iglesia alemana, que ya se ha enfrentado a deserciones en masa a causa de los casos de abuso sexual de niños por parte de sacerdotes católicos, cambiara su posición en la píldora del día después tras disculparse por el incidente de Colonia.

La Iglesia mantiene firmemente su oposición al aborto y al control artificial de la natalidad, pero en Alemania, al menos y en casos de violación, ahora va a diferenciar entre las píldoras que evitan que el esperma fertilice un óvulo en el útero y las píldoras que inducir un aborto.

El cardenal de Colonia, Joachim Meisner, un aliado del renunciante Papa Benedicto, nacido en Alemania, ya ha pedido disculpas por el tratamiento de las mujeres violadas en los hospitales católicos. Meisner ha dicho: "Nos avergüenza profundamente porque contradice nuestra misión cristiana y nuestro propósito".

El sonado caso de Colonia se refiere a una mujer de 25 años de edad derivada por su médico a un hospital de esta ciudad para un examen ginecológico después de haber sido drogada en una fiesta y después de que despertara en un banco de parque por temor a haber sido violada.

Los hospitales se negaron a tratarla porque no podían recetar la píldora, que se toma después del acto sexual para evitar el embarazo. La negativa de los hospitales católicos motivó que la mujer fuera tratada en un hospital gestionado por la iglesia protestante.

La reunión de los obispos alemanes en Tréveris también trató de hacer frente a las críticas por la discriminación sexual en la Iglesia y por el incumplimiento de la promesa de incluir a más mujeres en posiciones de liderazgo, aunque esto no incluya la ordenación de mujeres como sacerdotes.

Fuente: Reuters