El encuentro entre la diputada nacional Evita Isa y el Ministro de Trabajo del gobierno provincial de Salta, Eduardo Costello, no pasará a la historia por la profundidad y la importancia de los temas abordados. Al contrario, si algún detalle deja para la crónica esta peculiar reunión a dos bandas, es el aterrador cruce de miradas entre la joven diputada y el observador ministro, que perfectamente documenta la foto oficial, publicada en la página web del gobierno de Salta.
A juzgar por esa expresión de pánico y gesto pasmado de la diputada, la oblicua mirada de basilisco de su contrincante la ha dejado petrificada, suspendiendo su razón y su discurso.
Lo curioso, sin embargo, es que Costello parece también estar mirando a un ser fabuloso, salido de algún relato fantástico. Cuesta pensar que diputado y ministro estén intercambiando ideas y proyectos, como dice el parte oficial. Al contrario, parece que tanto el uno como el otro tiene en frente a Freddy Krueger.
Consultadas al respecto fuentes del Ministerio de Trabajo, éstas han dicho que el primer sorprendido por la expresión de susto mortal de ambos funcionarios fue el fotógrafo oficial de la repartición, que para la próxima vez planea llevar al muñeco Pepito para que amenice la reunión antes de proceder a tomar las placas correspondientes.