El saludo de año nuevo de Jason Alexander

El actor Jason Alexander (Newark, New Jersey, 1959), uno de los protagonistas de la serie Seinfeld y creador del inolvidable personaje de George Costanza, ha vuelto a sorprender a sus seguidores con una reflexión para el nuevo año que estamos a punto de estrenar.

En esta fecha tan especial, Iruya.com ha querido compartir con todos sus lectores este mensaje, cuyo contenido suscribe en su integridad.

La siguiente es una traducción libre del texto original, publicado ayer, día 30 de diciembre de 2013, en la dirección http://www.twitlonger.com/show/n_1rv8gvn, en la que -respetando el sentido original del mensaje- se han introducido pequeñas modificaciones de estilo.

El texto del saludo

Un nuevo año se avecina, mis amigos. Un tiempo para la reflexión y la esperanza.

Al escribir esta noche, soy profundamente consciente del enorme sufrimiento que se extiende a través de nuestro país y alrededor del mundo. En lo personal, tengo amigos y familiares que afrontan graves problemas de salud y aterradoras perspectivas de trabajo, ingresos y necesidades esenciales de la vida en el futuro inmediato.

Tengo amigos, conocidos y fans alrededor del mundo que han sido devastados por los fenómenos climáticos, las economías, los gobiernos, los disturbios.

Aquí, en casa, la división entre izquierda y derecha, entre tener y no tener, entre los que avanzan y los que se quedan rezagados parece profundizarse todo el tiempo. A cada pequeño triunfo le sigue una tragedia. Por cada rayo de esperanza parece haber un monstruo al acecho, dispuesto a usurpar la luz. En un día cualquiera parece haber más desesperanza que otra cosa.

Pero me consuelan unas pocas realidades.

Una de ellas es que, si miramos a nuestro tiempo en perspectiva histórica, nos damos cuenta de que el mundo es un lugar mejor de lo que lo ha sido nunca. Actualmente hay menos guerras, menos muerte y enfermedad, más libertades y mejor comunicación que en cualquier otra época de nuestra historia. Hay más personas que trabajan para la mejora del mundo que nunca antes. Hay más conciencia global que nunca sobre los desafíos que todos afrontamos y sobre las acuciantes necesidades de los más desesperados. Esta conciencia está estimulando nuevas compasiones, nuevas tecnologías, nuevas culturas y nuevas filosofías en todo el planeta. Sin embargo, para aquellos más necesitados esta noche, esta toma de conciencia no se deja sentir con vivacidad. No les traerá consuelo. Pero es real de todos modos. Quizá -y así lo ruego- les llegue a tiempo.

En segundo lugar, me consuelan las bendiciones a mi alrededor. La salud de mi esposa y de mis hijos. Sus esperanzas para el mañana. El apoyo de mis amigos. Los héroes, las grandes obras y los grandes pensamientos que descubro cada día. Las palabras amables y el cariño de aquellos extraños con los que me encuentro cada día, que se apartan de su camino para contarme en qué forma algo de lo que yo he hecho ha tocado sus vidas.

Sí. También yo enfrento desafíos y obstáculos, y, a veces, duras realidades. Pero son ínfimas en comparación con lo que veo que otros superan y me siento honrado por la bondad y la amabilidad que ellos demuestran en su empeño.

Así pues, a medida que avanzamos en esta víspera del año nuevo de 2014, me gustaría volver a ofrecer a todos ustedes mis esperanzas del año pasado. Estos deseos se mantienen constantes y verdaderos. He aquí lo que escribí el año pasado para esta misma fecha:

Un deseo de año nuevo:

El primero es la salud, porque sin ella, ninguna otra cosa importa. A aquellos que están enfermos les deseo que recuperen fuerza y vitalidad cada día. Que los dolores disminuyan y cesen. Que las limitaciones se reduzcan. Que en los días venideros haya más luz que oscuridad. Que encuentren otra vez la vitalidad en sí mismos.

El segundo es el amor, para que fluya desde y hacia ustedes. Que encuentren ayuda y alegría en el cuidado de los demás. Que se sientan valorados e importantes para los otros y también por y para ellos. Que conozcan el compañerismo. Que vuestra alma se conmueva con gente, lugares, cosas e ideas. Que encuentren a sus compañeros y compañeras o que descubran en ellos valores aún más importantes. Que siempre se sientan conectados y contenidos cuando más lo necesiten.

El tercero es el éxito. Que haya siempre nuevos desafíos por superar; nuevos retos que les inspiren, incluso que les generen temor o que les exijan. Y que tengan la habilidad y la alegría de superarlos a todos ellos. Esto es el éxito. Que sueñen y que tengan la oportunidad de hacer vuestros sueños realidad. Que se fijen metas y que las alcancen. Que se sientan empoderados e importantes y plenos de utilidad. Que experimenten orgullo en todo lo que acometan. Que consigan muchas cosas.

La cuarta es la alegría. Hay muchos que tienen salud, amor, éxito pero no alegría. Ellos no pueden apreciar nada. Que sean ustedes capaces de ver todo el bien que constantemente fluye a vuestro alrededor. Que puedan apreciar hasta los milagros y las creaciones más pequeñas. Que puedan ver potencial y posibilidades. Que rían, fuerte, mucho y a menudo. Que la energía que brota de la alegría sirva para aliviar la carga de todos vuestros conocidos. Que sean usteden una luz.

La quinta es la paz. Que la violencia nunca los alcance o golpee a los que ustedes más quieren. Que encuentren formas de aplacar y desviar la ira y los celos. Que vivan en equilibrio con el mundo que los rodea, en toda su infinita variedad. Que vean las conexiones que existen entre todos nosotros, en vez de las razones para la división. Que sientan la esperanza de Dios. Que puedan descansar al final de cada día, sin problemas y contentos. Que despierten siempre con esperanza y fe.

Que 2013 (ahora 2014) esté lleno de actos ocasionales de bondad y de caridad. Que nos preocupemos y cuidemos los unos a los otros solo un poquito más de lo que lo hicimos el año pasado. Que pensemos que los mejores tiempos están por vernir, y que podemos estar en lo cierto.

Feliz año nuevo, amigos. Compartan esto con aquellos que piensen ustedes que les puede gustar.

Con los mejores deseos,

Jason Alexander