El exjuez federal de Salta, Ricardo Lona Albrecht, señalado como uno de los máximos responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos en Salta entre mediados de los años 70 y 80, compareció hoy ante el magistrado subrogante a cargo del Juzgado Federal Nº 2 de Jujuy, señor Fernando Poviña, quien lo había citado a declarar como imputado. Lona, sin embargo, hizo uso de su derecho constitucional a no declarar. El encausado, que se presentó en el lugar acompañado de sus abogados, había sido citado a declarar en calidad de imputado como presunto facilitador de la llamada "Masacre de Palomitas", perpetrada en julio de 1976, en la que fueron fusiladas 11 personas, y, también como imputado en la causa en la que se investiga los homicidios del exgobernador Miguel Ragone y el comerciante Santiago Arredes, ocurridos en marzo de 1976.
Anteriormente, Lona había estado vinculado a ambas causas por un presunto delito de omisión de sus deberes como juez de la Nación, al haber desviado en su momento la investigación de estos hechos, pero se benefició sucesivamente de la prescripción de un delito y de un sobreseimiento que más tarde fue revocado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En aquella ocasión, el máximo tribunal de justicia del país ordenó la reformulación de la imputación contra Lona y abrió la puerta para que el exjuez fuera acusado como autor mediato de ambos delitos.
Según fuentes judiciales, citadas por diferentes periódicos locales, los abogados de Lona habían solicitado con anterioridad la suspensión de la declaración del exjuez y recusado a los fiscales de la causa, por entender que actúan fuera de su jurisdicción. Ambas peticiones fueron desestimadas por el juez Poviña.
Lona se enfrenta a una petición de prisión perpetua, mientras que los abogados de una de las familias que ejercen la acusación particular piden su inmediato ingreso en prisión.