El brujo de Anta y la Pachamama de Leverkusen

Un bebé de siete meses permanece ingresado en el Hospital Materno Infantil de Salta por un severo cuadro de deshidratación, luego de que un curandero de Joaquín V. González le administrara una pócima a base de té de mistol y aspirinetas.

La noticia ha despertado la curiosidad de no pocos medios de prensa, pero casi ninguno de ellos ha reparado en el hecho de que el arsenal terapéutico del brujo no solo incluye los frutos de la tierra sino también productos de la farmacopea internacional, como las aspirinetas.

Mientras el Colegio de Brujos de Anta estudia si toma algún tipo de medidas con el recetador de aspirinetas, la comisión de ética de aquella corporación ha aclarado que hay sucedáneos autóctonos para las aspirinetas como la uña de puma molida, cuya eficacia antipirética en pacientes pediátricos se encuentra suficientemente comprobada.

La "traición" del brujo, que se vendió a la multinacional alemana con sede en Leverkusen en desmedro del yuyaral nativo, tampoco ha pasado desapercibida para los médicos locales.

La doctora Adriana Flores ha hablado para el diario El Tribuno y asegurado que ella es respetuosa de las "pautas culturales", aunque no ha querido referirse específicamente a la uña de puma.

Para Flores, los curanderos "no son ni buenos ni malos", y es "normal" que en el interior de la Provincia los enfermos deseen ser asistidos por una persona que posee algún tipo de poder de sanación.

A pesar del emotivo reconocimiento de la galena Flores (el Colegio de Médicos de Salta aún no se ha pronunciado al respecto), la misma facultativa dice que los curanderos deben abstenerse de dar medicamentos o yuyos, "porque no tienen ningún tipo de control sobre los principios activos de las sustancias".

Es decir, que lo que Flores propone es legalizar solo la curación por secreto y colocar fuera de la ley a los brujos que recomiendan yuyos. Nada ha dicho la facultativa acerca de los médicos y farmacéuticos que también recetan yuyos sin tener ningún control sobre sus propiedades y sus posibles efectos.

Sobre las aspirinetas -que suelen darse de vuelto en los kioscos de revistas- la médica ha dicho que "solo deben ser suministradas con la correspondiente receta médica".

Lo que no ha aclarado Flores es si esta receta se deberá presentar en una farmacia o en cualquiera de los boliches en donde se venden (o se dan de vuelto) las famosas aspirinetas.