Un concejal de la ciudad de Salta, conocido por sus posiciones ultraconservadoras y por su carácter castrador, sufrió una descompensación ayer al leer en un medio digital de Salta que un grupo de mujeres había convocado a una 'teteada' en el Parque San Martín. Mientras el concejal era asistido en la sala Auschwitz del Hospital San Bernardo -así bautizada por un paciente de la etnia gitana que se quejó de haber sido 'gaseado' por el Dr. Sarmiento Villa- se enteró que lo que en realidad se había convocado para mañana era una 'tetada' para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna y no una «teteada», como se había publicado (ver imagen).

Lejos del San Bernardo, en la Curia Metropolitana, el Vicario General de la Archidiócesis de Salta, aún no enterado de la confusión lingüística, advirtió a los feligreses que no se iba a tolerar la celebración en público de la 'teteada' colectiva, por considerarla una actividad organizada por el diablo para promover la concupiscencia más salaz. El prelado -conocido por su profesión de fe nacionalista- lamentó también que semejante espectáculo se realizara en el Parque que honra la memoria del Libertador de América.
Las protestas no cesaron. El presidente de la Asociación de Murgas Carnestolendas de Salta y el secretario general de la Federación de Lucha por la Orientación Sexual Transversal (FLOST) lamentaron la convocatoria a la 'teteada', pero por otros motivos. Los dirigentes del sector de vida licenciosa se preguntaron por qué las autoridades no organizan mejor una 'orteada' masiva, en donde puedan participar «todos y todas», en condiciones de estricta igualdad.
Tras el cruce de opiniones, las organizadoras del evento tuvieron que salir a aclarar que se trata de una 'tetada' y no de una 'teteada', y que el objetivo es «derribar los mitos» (y no elevar los pitos) creados alrededor de la lactancia. Por lo tanto, dijeron, no se permitirá la presencia de curiosos ni tocamientos libidinosos, así como la presencia de espontáneos dispuestos a 'ayudar' a las mamás a colectar su leche.
El anuncio oficial ha caído como balde de agua fría entre el nutrido grupo de degenerados que habitualmente ronda el Parque San Martín los días domingo, que ya han anunciado que no cejarán en su empeño de organizar una «jornada láctea» con manoseos masculinos y femeninos libres y exentos de la autoridad de los magistrados.
