El culto a la Pachamama también es política de Estado en Salta

Culto a la PachamamaLa cantidad de funcionarios públicos provinciales que, en los límites canónicos de la apostasía, ha dedicado hoy sus mejores ofrendas a la Pachamama, rivaliza ya con la cantidad de los mismos especímenes que acuden a rendir culto al Señor y a la Virgen del Milagro.

Hasta hace pocos años, el culto a la Madre Tierra (principio explicativo fundamental en la cosmovisión andina, con permiso del Bosón de Higgs), estaba reservado a los integrantes de las llamadas "comunidades originarias", agrupadas en torno a la guía y autoridad espiritual de los llamados "caciques".

Ahora, a los caciques étnicos (medalla de oro en los Juegos Olímpicos de los subsidios y otras mamandurrias) se han unido los caciques políticos, cuya presencia contribuye a reforzar el colorido de esta ancestral festividad religiosa.

Bajo la condescendiente mirada del Arzobispo de Salta, los funcionarios del gobierno no tienen mayores problemas en mostrarse abiertamente idólatras y politeístas.

En algún caso, bastante aislado pero no por ello menos representativo, un alto funcionario del gobierno de Urtubey combina su bautismo cristiano, con el culto a la Pachamama y una marcada debilidad (para no llamarla "militancia") por el budismo tibetano.

En caso de que la Iglesia Católica decidiera excomulgar a este y a otros funcionarios, es casi seguro que el ilustrísimo Arzobispo y el no menos ilustre Gobernador le pidan al Papa autorización para constituirse en querellantes en el proceso de excomunión latae sententiae.

Después de que se hayan apagado los rescoldos de este 1 de agosto pasado por sahumerios de las más variadas hierbas y resinas originarias, cuando se disipe la gran nube de humo que parece colgada de los cerros del poniente, cuando se hayan vertido todos los acullicos en nuestras cunetas, solo quedará un solo dios verdadero: Urtubey.

Un dios menor, pero al fin y al cabo convocante (e inclusivo), y aglutinador de toda esa nube de falsos adoradores de la tierra originaria.