Tenencia responsable y bendición de mascotas en Salta: todo junto y en un mismo paquete

Monumento al Perro en SaltaLos últimos acontecimientos relacionados con las prácticas religiosas compulsivas en las escuelas públicas y con las tribulaciones del Gobernador de la Provincia en materia de abortos no punibles, parecen confirmar la peligrosa certeza de que, en Salta, la separación entre Iglesia y Estado no es tan nítida como sería de desear.

Los motivos de estas frecuentes confusiones entre los ámbitos de la potestad espiritual y la temporal hunden sus raíces en la propia historia de Salta, de modo que sus orígenes deben rastrearse en épocas de la fundación de la ciudad.

Sabido es que el Licenciado Hernando de Lerma, de profundas raíces burgalesas, no experimentaba una gran simpatía por los escritos de su paisano Francisco de Vitoria, quien desde su sitial de Salamanca trazó con claridad meridiana los límites de los poderes civil y eclesiástico.

Tampoco, al parecer, gozó de gran aceptación en Salta la obra del Doctor Eximius et Pius, como era conocido el jesuita granadino Francisco Suárez, quien, por la misma época de nuestra fundación, defendió la separación de poderes en los gobernantes y la división de la potestad temporal, material y positiva.

Pero así como los humanos salteños han pasado de puntillas por la obra de estos dos ilustres sacerdotes-filósofos, también lo han hecho los perros. Ninguno de los 1.250.000 canes sin dueños que pululan por las calles de Salta ha sido capaz de acercarse con provecho al pensamiento de Vitoria y Suárez.

¿Vitoria y Suárez? - No conozco esa esquina, responderán los salteños (humanos, no caninos).

Actividades del 'Abril Mascotero'

Al amparo de semejante hueco filosófico, la Dirección de Zoonosis de Salta organiza por estos días algo que se conoce como el "Abril Mascotero", una especie de contrapunto canino al Abril Cultural, que contempla actividades de divulgación sobre "tenencia responsable de mascotas", vacunaciones y castraciones masivas, charlas para paseadores de perros y una demostración de destreza a cargo de la División Canes de la Policía de Salta.

Todo ello, complementado o confundido con una ceremonia de bendición masiva de mascotas, que tendrá lugar junto al Monumento al Perro, ubicado en el Parque San Martín. La bendición estará a cargo del párroco de la iglesia Santa Rita, del barrio Miguel Ortiz, presbítero Sergio Sévola.

El mensaje de la Dirección de Zoonosis no puede ser más claro: "la tenencia responsable de mascotas supone ocuparse no solo del cuerpo del animal sino también, y muy especialmente, de su alma".

Un perro limpio, vacunado, desparasitado y castrado, no es más que un infeliz caschi si al mismo tiempo no recibe la solemne bendición sacerdotal al pie del Monumento al Perro.

La Dirección de Zoonosis no puede -no debe- ignorar esta dimensión espiritual del bienestar de las mascotas y es, por tanto, su obligación asegurarse de que los animales reciban una dosis justa de agua bendita (como quien recibe un spray de Fenelina), para librar así su alma de cualquier enfermedad que pudiera transmitirse al espíritu de sus amos.

Pongamos un ejemplo muy práctico: Un animal no bendecido, que guste de copular salvajemente y en banda por las calles de la ciudad de Salta, podría contagiar la peligrosa zoonosis de la promiscuidad sexual a sus amos. ¿Qué autoridad, temporal o espiritual, podría permitir semejante exceso?

Hacer bendecir al perro propio es como volver a tomar la Primera Comunión. Pero si usted se olvida de esta regla tan elemental, está la Dirección de Zoonosis (que no depende del Arzobispado) para recordárselo.