No abundaré esta vez en cuestiones teóricas ni en razonamientos acerca de la inmoralidad y la ilegalidad de utilizar los recursos del Estado para la propaganda política. Intentaré ser lo más directo posible. Iruya.com recibe a diario una apreciable cantidad de información, de la procedencia más variada. Para recibir este tipo de recursos, nuestro sitio utiliza una dirección de correo electrónico determinada, que la mayoría de medios, organismos oficiales y organizaciones privadas conoce a la perfección.
Solo el gobierno de Salta envía sus partes oficiales a mi dirección email personal. Jamás he cuestionado que lo haga ni me propongo cuestionarlo ahora.
Lo que quiero denunciar es que la Secretaría de Comunicación utiliza un recurso del Estado -como es el «mailing» o lista de correos de medios de comunicación de Salta- para la propaganda política.
No hablo de los diarios partes de prensa, que son ya en sí mismo una propaganda y de las más descaradas que haya visto jamás.
Hablo de que un señor llamado Nelo Marcos Paniagua -presuntamente empleado del gobierno o allegado de alguna manera al señor Juan Pablo Rodríguez Messina, Secretario de Comunicación- utiliza el mailing oficial del gobierno de Salta para distribuir propaganda política, sin derecho alguno.
Los mensajes del señor Paniagua llegan a mi dirección personal de correo electrónico por una sola y exclusiva razón: porque utiliza el mailing de la Secretaría de Comunicación del gobierno. Si alguien duda de la vinculación del señor Paniagua con el gobierno y con el gobernador Urtubey, le sugiero que por favor visite este canal de YouTube.
El señor Paniagua, a quien no tengo el placer de conocer, escribe desde la dirección [email protected] y suele autoflagelarse enviando el mismo spam a la dirección [email protected]. Los contenidos de este spam no están en absoluto relacionados con el gobierno o con sus actuaciones públicas, sino con la «agenda» de los candidatos Rodolfo Urtubey, Rubén Fortuny o Evita Isa (como antes lo estuvieron con Kosiner, Fiore y compañía), e invariablemente con la participación de estos en actos que organiza el gobierno.
El señor Paniagua, como si fuese una función de su cuerpo humano, distribuye a diestro y siniestro fotografías y vídeos de los candidatos de Urtubey tomados con cámaras oficiales, por fotógrafos y camarógrafos pagados por el Estado; es decir, por los mismos profesionales que proveen de material al parte de prensa oficial del gobierno y a su página web. Cualquiera que sea capaz de acceder a la info EXIF de un archivo JPEG puede darse cuenta de esto.
Está claro que esta forma de proceder dista mucho de ser tan grave como el abuso en que los candidatos del señor Urtubey incurren en relación con los aviones, helicópteros, teléfonos, secretarias y otros medios de comunicación que pertenecen en propiedad al Estado salteño, y no a ellos, y que deben ser utilizados para satisfacer el interés general, y no el interés particular de los candidatos.
Pero no es menos claro ni cierto que la actividad que todos los días despliega don Nelo Marcos representa un uso más que ilegítimo de un recurso tangible del Estado (su lista de correos) y de un recurso intangible (su relación con los medios de comunicación). Ninguno de estos dos recursos puede ser utilizado para realizar propaganda electoral, al menos no con tanto descaro y abierto desprecio por la inteligencia ajena.
El gobernador Urtubey puede patalear y chillar hasta desgañitarse como el crío que en el fondo es, pero nunca va a poder negar que a la hora de desviar recursos públicos para un uso ajeno a su función; a la hora de confundir lo público con lo privado y a la hora de servir al interés particular antes que al general, ha superado con creces las marcas de desparpajo y desvergüenza establecidas por su antecesor en el cargo, el señor Romero.