Salta: Periodismo sexual 'por ambas vías'

La tercera víaA estas alturas es ya casi inútil reclamar la urgente adopción de un protocolo común o de un código autorregulatorio para informar sobre los delitos sexuales y, especialmente, sobre aquellos de los que resultan víctimas los menores de edad.

Si bien el compendio de principios éticos para la práctica periodística elaborado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) recoge entre los llamados «valores esenciales»  al buen gusto, y, en su nombre, se nos convoca a evitar la curiosidad escatológica, la estridencia innecesaria y la morbosidad, parece que esta invitación no resulta ni suficiente ni convincente para algunos medios.

Un conocido diario de Salta, que hasta hace poco no reparaba en la edad de las víctimas para referirse a los abusos sexuales con expresiones como "fueron violadas anal y vaginalmente", ha tomado al parecer buena nota de las quejas de los lectores y ayer mismo ha escrito que una niña "fue sometida por ambas vías".

Con ser notable, la evolución hacia la elipsis no parece haber conseguido hacerle escalar al diario en cuestión muchos escalones éticos, y no digamos ya estéticos.

La desafortunada mención a las «dos vías», además de dejar en evidencia morboso mal gusto del cronista, sirve para poner de relieve algunas otras cosas más, como por ejemplo su pasión por el lenguaje ferroviario (propio del lugar en que ocurrió el suceso), o su completa falta de imaginación sexual.

En algunas redacciones y cursos universitarios debería ser obligatoria la lectura de la señera obra del Barón Giddens titulada La Tercera Vía.