'Siempre es importante tener una morgue propia'

Juez Posadas, a la izquierdaUn mal titular puede arruinar una buena noticia. Y si no que se lo pregunten al presidente de la Corte de Justicia de Salta, Guillermo Posadas, que aparece en un medio de comunicación afirmando la importancia de contar con una «morgue propia».

Muchos salteños que solo leen los titulares de las noticias se han acostado anoche convencidos de que el circunspecto juez sueña con tener una morgue en el fondo de su casa, o que los arquitectos más vanguardistas de Salta ya no proponen a sus clientes construir jacuzzis, spas y salas de Pilates, sino que les animan a hacer realidad el sueño de la «morgue propia», con esas cabedoras heladeras horizontales y esas enormes bateas de aluminio con drenaje lateral de fluidos.

Más de uno ve el asunto como una macabra reedición de los cuentos de Edgar Allan Poe y no falta quien piense que una buena morgue al lado del quincho asegura la permanente disponibilidad de falda de costilla y embutidos para echar a la parrilla.

La «morgue propia» puede llevar o no incluido una especie de «forense doméstico», un servidor de guardapolvo y cofia que nos puede advertir a tiempo y con inobjetables fundamentos científicos que estamos a punto de convidar a nuestros invitados con una partida de pollos no aptos para el consumo humano.

El juez Posadas haría un buen servicio a la tranquilidad de los ciudadanos más impresionables si aclarara a la población que su sueño de «morgue propia» está relacionada con una morgue para el Poder Judicial y no para él. Y, para tranquilidad de su familia, que su quimera no supone el deseo inconsciente de una «autopsia propia».

Una vez que el juez haga esta impostergable aclaración, muchos salteños nos quedaremos tranquilos y respiraremos aliviados al saber que nuestros jueces no profesan la necrofilia ni aspiran a tener siempre «un muertito en el horno».