Doble moral: Violencia de género y 'curvas peligrosas' en Salta

Curvas peligrosasLa violencia contra las mujeres es un tema muy serio. Cualquier esfuerzo de sensibilización frente a este auténtico flagelo social es siempre bienvenido; especialmente en Salta, en donde estas conductas -que se han empezado a medir solo hace algunos pocos años- alcanzan ya cifras preocupantes.

El diario El Tribuno de Salta publica hoy en su edición digital un concienzudo informe sobre el crecimiento de la llamada violencia de género en la Argentina, firmado por la periodista Carina Costello.

En él se da cuenta del incremento de las denuncias registradas ante la Oficina de Violencia Familiar de la Corte de Justicia y de la preocupación existente en diversos colectivos por los retrasos que experimenta un proyecto de reforma del Código Penal que prevé el agravamiento de las penas para los delitos de homicidio o lesiones como consecuencia de la violencia contra la mujer.

Pero el esfuerzo de la periodista ha sido completamente desfigurado hasta la inutilidad en la propia portada digital del diario en cuestión.

En otra nota titulada "Curvas muy peligrosas", ilustrada con la imagen de varias mujeres vestidas con ropas ceñidas al cuerpo y fotografiadas de espaldas (probablemente sin su consentimiento), el periodista Gabriel Estrada habla de las mujeres en los siguientes términos:

"Priscila Velázquez, promotora del equipo GT Racing de Gustavo Tadei, fue una de las más lindas. Esta hermosa rubia de 23 años, con una figura escultural y medidas 100-62-94, disfrutó a pleno del Top Race en Salta. “Me gusta el ambiente del automovilismo y vengo a todas las carreras. Por suerte todos los hombres son muy respetuosos, obvio que siempre está el típico que te dice piropos fuera de lugar, pero nunca me sentí incomoda”, comentó entre risas Priscila".

El diario en cuestión -que habitualmente publica fotografías de mujeres semidesnudas y reportajes triviales que exaltan los comportamientos sexuales de personajes mediáticos- no ha reparado en el hecho de que la objetivación de la mujer y la violencia simbólica son precursores de la violencia física, incluidas las agresiones sexuales.

Ningún medio serio que se proponga -seriamente- sensibilizar a los lectores contra la violencia de género, puede asumir tan alegremente representaciones unidimensionales de la identidad sexual de las mujeres, hablando de forma tan vulgar de su figura escultural y de sus medidas antropométricas.

El sociólogo Pierre Bourdieu define la violencia simbólica como aquella que arranca sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas expectativas colectivas, en unas creencias socialmente inculcadas.

La violencia simbólica, como la que proponen la nota y la fotografía sobre "Curvas muy peligrosas", por sutil, es mucho más peligrosa que la explícita porque no solo denigra a la mujer sino que conduce a idealizar ciertos comportamientos que establecen vínculos entre violencia y erotismo, entre violencia y sexo o entre violencia y belleza, que se hallan en la base de los comportamientos discriminatorios y constituyen el germen de la violencia abierta y desembozada contra las mujeres.

Es deber de los salteños reaccionar contra este tipo de conductas y exigir a los medios de comunicación una actitud responsable y razonablemente coherente frente a una problemática tan grave.