La comunicación por escrito de noticias informativas requiere de un estilo objetivo y neutro que evite cualquier interpretación personal de los hechos por parte de quien las escribe. Muchas veces estas interpretaciones o valoraciones aparecen mezcladas en el relato de los hechos a través del empleo de adjetivos calificativos (aberrante, cruel, repugnante, exitoso, prestigioso, etc.).
El empleo de adjetivos calificativos es tan desaconsejable en la presentación de las noticias informativas como lo son, por ejemplo, los superlativos, o el tiempo verbal condicional en los titulares ("Riquelme no jugaría en Corinthians").
Cuando no queda más remedio que utilizar adjetivos para comunicar una noticia informativa, se ha de procurar siempre que se trate de adjetivos determinativos, comparativos o de relación, es decir, los que no se refieren a alguna cualidad de la persona o cosa nombrada.
Sin embargo, peor que apartarse de aquel estilo objetivo y neutro utilizando adjetivos calificativos es el empleo equivocado de éstos.
Por ejemplo, no se puede decir que Charles Darwin fue un "popular científico", de la misma forma que no se puede calificar a Aristóteles de "popular filósofo" o al Papa Benedicto XVI como "el exitoso sacerdote bávaro".
Se trata de añadidos superfluos y en cierto modo ridículos, que más que exaltar alguna cualidad del personaje contribuyen a desfigurarlo.
Gente 'reconocida' y no 'reputada'
El más chocante de todos estos usos ligeros del idioma es el del adjetivo "reconocido" para referirse a una persona cualquiera que goza de cierta consideración pública como experto en una profesión.La palabra del idioma español que sirve para poner de relieve esta cualidad es "reputado" y no "reconocido".
Según el Diccionario, "reconocido" es un adjetivo que sirve para calificar a aquella persona que reconoce el favor o beneficio que otra le ha hecho.
Salta a la vista, por tanto, que "reconocido" no es sinónimo de "reputado", y cuando se califica a un famoso artista local que viste de gaucho como "reconocido folklorista" se está dando a entender que esta persona está muy agradecida de los cuantiosos favores y beneficios que recibe habitualmente del gobierno.
Tampoco es correcto el uso de "reconocido" como participio pasivo del verbo reconocer, cuando con su empleo se pretende calificar a una persona con cierto prestigio profesional, ya que la única acepción del verbo reconocer que guarda relación con el mérito de una persona es la vigésimasexta del Diccionario que dice: Dicho de una persona: Tenerse a sí misma por lo que es en realidad en cuanto a su mérito, talento, fuerzas, recursos, etc.
Por tanto, decir "reconocido folklorista" no supone hacer una valoración externa sino comporta admitir que tal persona "se tiene a sí misma por lo que es, en relación a su mérito, talento, fuerza o recursos".
¿Por qué no usamos la palabra 'reputado'?
Simplemente por su raíz (reputa); es decir, por una tontería.