Este es el titular escogido por la División Prensa y Difusión de la Policía de Salta para informar sobre el percance de los pasajeros de una camioneta cuyo conductor perdió el control y se estrelló contra un árbol en pleno barrio de Tres Cerritos. El llamativo titular ha dejado perplejo a muchos lectores, pues en un principio pensaron que la noticia estaba relacionada con los inconvenientes policiales de unos 'descendientes' de la Virgen María, que no eran precisamente Nuestro Señor Jesucristo pero que podrían ser parientes de Él.
Pero lo que se insinuaba como una pequeña revolución teológica, propiciada por los comunicadores de la benemérita institución policial, no era tal, ya se que la noticia no se refería a un 'descenso' genealógico sino físico; es decir, no a un fenómeno propiciado por el Arcángel San Gabriel, sino desencadenado por la inhumana pendiente asfáltica existente entre el extraeclesial santuario de la Virgen del Cerro y el coqueto llano de Tres Cerritos.
Los mal llamados 'descendientes de la Virgen' -siete personas en total- resultaron lesionados en el incidente y debieron ser trasladados a un hospital.
Es de esperar que en el caso -que Dios quiera no ocurra- de que se produzca una colisión en sentido inverso, es decir, mientras los peregrinos ascienden hacia el cerro de culto, a la Policía no se le ocurra hablar de 'Asunción de la Virgen', pues en tal caso nos estaríamos internando en terrenos, no digamos ya desnivelados, sino de una tremenda complejidad teológica.
Algo que no siempre está al alcance de nuestra piadosa y siempre bien hablada Policía.