Tras la frágil tregua del Milagro, el gobierno provincial y el gobierno municipal de Salta, que por razones legales no pueden realizar campañas proselitistas (por más que sus funcionarios sean candidatos en las próximas elecciones), han puesto al máximo nivel de funcionamiento a sus respectivos aparatos de prensa, con la intención de influir en las elecciones y favorecer a sus candidatos. Esta operación -ilegítima e inmoral a partes iguales- se advierte con mucha claridad en los despachos de prensa enviados a los medios ayer, día 17 de septiembre de 2013, tanto por la Secretaría de Comunicación del gobierno provincial como por la Subsecretaría de Prensa y Comunicación de la Municipalidad de Salta.
Solo en el ámbito muncipal, las primeras cinco noticias de ayer son las siguientes:
1. El intendente Isa inaugurará esta tarde obras en los barrios La Loma, Palermo y Grand Bourg.
2. Miguel Isa inaugurará un nuevo centro de asesoramiento jurídico gratuito.
3. Isa inaugurará el pavimento de villa María Esther y las obras de refacción del canal de la Yrigoyen.
4. Definen acciones para solucionar las problemáticas viales de la ciudad de Salta.
5. Esta medianoche comienza la repavimentación de la avenida del Bicentenario.
Otras noticias originadas en esta misma fuente y distribuidas a última hora de ayer son estas:
1. Isa recorrió obras en los barrios La Loma, Palermo y Grand Bourg.
2. El intendente visitará villa Santa Anita y Santa Ana I, II y III.
3. Se ejecutarán diversas obras durante la segunda quincena de septiembre.
Por el lado del gobierno provincial las cosas no son muy diferentes, por no decir que son mucho peores.
1. El Gobernador inauguró obras en Villa Esperanza y Villa Costanera.
2. Por primera vez vecinos de La Silleta cuentan con el servicio de gas natural.
3. Urtubey entregó netbooks para alumnos de una escuela técnica de Capital.
4. Será inaugurado un pabellón para 200 gendarmes en Salvador Mazza.
5. Pozo de agua beneficia a pequeños productores de Hickman.
6. Importantes obras habitacionales se ejecutan en Río Piedras.
7. La ministra de Justicia recorrió la obra de la Ciudad Judicial de Metán.
8. Acuerdan acciones para optimizar la seguridad vial en Salta.
9. Cien familias de Aguaray tendrán energía eléctrica.
10. Funcionarios verificarán obras de educación.
11. Dos nuevos pozos de agua para parajes de Rivadavia Banda Sur.
Alarmante nivel de descaro
A pesar de que los niveles de descaro y desvergüenza son alarmantes, hasta ahora ningún medio de comunicación ni ninguna formación política ha alzado la voz para denunciar lo que a todas luces constituye una utilización partidista y sectaria de los recursos públicos, potencialmente generadora de confusión y lesiva del derecho a información veraz de que gozan los ciudadanos.La situación es incluso más grave de lo que parece, por cuanto la realidad es que el gobierno provincial está practicamente paralizado desde el pasado mes de marzo, fecha en que comenzaron los movimientos internos de cara a las elecciones, que este año serán nada menos que cuatro.
Los salteños no asisten, pues, a la recreación mediática de las actuaciones de un gobierno virtualmente inmóvil sino a unos actos de campaña proselitista disfrazados con las solemnidades de los actos de Estado. Unos actos que pretenden dibujar una Salta en la que no existen los problemas ni los contratiempos y se han desterrado las malas noticias. Asisten, en suma, a una estafa mayúscula, sin que a nadie se le mueva un pelo por ello.
En la mayoría de los casos se trata de inauguraciones de obras insignificantes, que tienen muy escaso impacto en la calidad de vida de los ciudadanos y de sus comunidades locales, pero que invariablemente son presentadas como "beneficios" (el verbo beneficiar es empleado hasta la náusea); obras que a pesar de su instrascendencia aparecen sólidamente asociadas a la figura del Gobernador, del Intendente, de algún ministro, que no vacilan en asumir frente al ciudadano humilde y necesitado el papel de «generosos benefactores».
A todas estas inauguraciones triviales asisten, por supuesto, los candidatos del gobierno, con el agravante de que incluso quienes ya no forman parte del «staff» gubernamental, son citados en las comunicaciones oficiales como si fuesen funcionarios o altas personalidades.
Los partes de prensa oficiales -que son documentos indispensables para cualquier medio de comunicación y para los ciudadanos en general- se han degradado hasta convertirse en meras bitácoras de campaña, sin que hasta el momento nadie haya clamado por que gobierno observe la moderación y la neutralidad a que le obligan las leyes, ni haya exigido de los gobernantes y candidatos las responsabilidades políticas que conlleva semejante atropello al sentido común y a las libertades públicas.