Abel Ramos, temible electrocutador

La triste noticia del fallecimiento de un hombre que recibió una descarga eléctrica cuando intentaba colgar unos carteles políticos aparece en casi todos los medios digitales de Salta relacionada con la figura del diputado y sindicalista Abel Ramos, para quien el fallecido, al parecer, estaba colocando los carteles.

Es del caso suponer que la desgracia habría sido igualmente lamentable si el fallecido se hubiera encontrado colocando carteles de cualquier tipo, no necesariamente políticos y no necesariamente del señor Ramos.

Pero ha bastado que el destino quisiera que la desgraciada muerte de este señor aparezca ligada a la campaña de Ramos para que los detractores de éste -que son muchos, y que llevan bastante razón en muchos casos- atribuyeran el suceso el diputado, como si él hubiera mandado a inyectar los voltios al tendido eléctrico o sugerido a su activista que utilizara una vara metálica para apartar los peligrosos cables.

Pero aunque sus fechorías se cuenten por miles, Ramos no ha electrocutado a nadie, sin perjuicio que ahora el poderoso jefe de los enfermeros de ATSA y patrón de las tercerizadas sanitarias esté deseando que algunos periodistas reciban una descarga mortal.