El miedo al ridículo no parece formar parte del registro emocional del Partido Renovador de Salta y de sus principales dirigentes. Tras sorprender a la parroquia el pasado fin de semana calificando la candidatura a diputado nacional del aburridísimo Roberto Gramaglia como una «definición política», el vicegobernador Zottos ha dejado otra definición para la historia. Según un comunicado de prensa difundido hoy mismo a los medios, entre las primeras «definiciones políticas» del partido fundado por el capitán Ulloa de cara a las próximas elecciones se cuenta la siguiente: «el PRS no debe perder los espacios que ocupa en especial en el Congreso de la Nación».
Semejante obviedad ha salido de la boca del presidente del Comité Provincial del PRS y Vicegobernador de Salta, Andrés Zottos, para quien -al parecer- constituye una «definición política» sostener que el objetivo de un partido es mantener los escaños legislativos obtenidos en una elección anterior.
Si lo que Zottos pretendía era alborotar aún más el cotarro, debería haber anunciado que el propósito de su partido era reducir de 2 a 1 su cantidad de legisladores nacionales. Esa hubiera sido una auténtica «definición política».
Otras definiciones de Zottos son más indefiniciones que otra cosa. Por ejemplo, su afirmación de que los dirigentes del PRS decidirán «entre todos» si concurre a las elecciones «con una nómina de candidatos a diputados nacionales o si es necesario salir con una lista completa». Esta afirmación, más que una in-definición es un auténtico galimatías. Solo Zottos sabe lo que quiso decir.
No obstante, semejante carga de ambigüedad solo puede ser interpretada en el sentido de que María Cristina Fiore Viñuales, actual diputada nacional por Salta y supuesta representante del PRS en el Congreso Nacional, integrará la lista de candidatos a senadores nacionales, pero en la boleta del Partido Justicialista y no en la del Partido Renovador, si es que éste, después de tanta «definición política», decide al final presentar una.