Jornada crucial en la Asamblea Nacional francesa para el futuro de la oposición

Asamblea Nacional francesaLUIS CARO FIGUEROA (Paris) - La jornada de hoy, día martes 27 de noviembre, será decisiva para el futuro de la oposición parlamentaria en Francia. Los diputados que responden al antiguo Primer Ministro François Fillon se reunirán esta misma mañana para decidir si el grupo parlamentario de la UMP en la Asamblea sigue como está o si se rompe.

La reunión se llevará a cabo en el Musée Social, muy cerca del Palais Bourbon, sede de la Asamblea Nacional, y tendrá por objeto extraer las consecuencias de lo que Jérôme Chartier -Alcalde de Domont y diputado de la 7ª circunscripción del Val-d'Oise- llama la «elección ilegítima» de Jean-François Copé.

«Vamos a estudiar todas las soluciones que se nos ofrecen para hacer respetar la elección de los adherentes y militantes de la UMP. Jean-François Copé ha transformado a la UMP en Fort Chabrol», ha sentenciado Chartier, haciendo un parangón entre el psicodrama postelectoral de su partido y aquel rocambolesco episodio del verano de 1899 cuando el gobierno de Waldeck-Rousseau tuvo que frustrar un motín ultranacionalista con motivo de la revisión del proceso a Alfred Dreyfus en Rennes.

«Todas las opciones están abiertas; el recurso ante los tribunales de justicia es una de ellas, otra es la creación de un grupo parlamentario. Todo ello por la bunkerización de Copé», ha dicho Philippe Goujon, Alcalde del 15 arrondissement de Paris.

Después del fracaso de la mediación de Alain Juppé y de la intervención del expresidente Nicolas Sarkozy, ya nadie duda de que los partidarios de Fillon irán hasta el final. Muchos de ellos consideran a estas alturas del proceso que están dadas todas las condiciones para una escisión en el seno del grupo parlamentario de la UMP, principal fuerza de oposición al gobierno socialista de François Hollande.

En verdad, la operación de ruptura de la unidad parlamentaria de la derecha francesa no presenta obstáculos insalvables. Unos 150 legisladores, entre diputados y senadores han apoyado a Fillon en la batalla por la presidencia de la UMP. Lo que los fillonistas debaten ahora es el momento de la fractura y, sobre todo, cómo diferenciar al nuevo grupo del resto de las fuerzas políticas. Los impulsa el sentimiento común de no permanecer en una UMP presidida por un presidente «contestado y contestable», dicen. Algunos se plantean, incluso, sumar a los fillonistas a la UDI, partido dirigido por el centrista Jean-Louis Borloo.

Otros, como Guy Teissier y Damien Meslot, en cambio, rechazan lo que llaman «la aventura de la creación de un nuevo grupo en la Asamblea».

Las cartas ya están sobre la mesa. Las próximas horas serán decisivas para el futuro, no solo de la UMP sino del sistema político francés en su conjunto.