Al final no hubo sorpresas. Disciplinadamente, los senadores oficialistas votaron a favor de conceder el acuerdo a los cuatro candidatos a fiscales penales propuestos por el gobernador Urtubey, incluidos los denostados Maximiliano Troyano y Gabriela Buabse. En el momento de la votación del pliego de Buabse, dos senadores progubernamentales se retiraron del recinto en señal de disconformidad con la designación, por lo que la candidata solo recibió 12 votos afirmativos, el mínimo posible para que su designación pudiera prosperar.
La única voz disonante durante la sesión de votación fue la de la senadora cafayateña Claudia Silvina Vargas, que no solo objetó el acuerdo para Troyano y Buabse sino que también hizo lo propio respecto del acuerdo solicitado por el Poder Ejecutivo para Pablo Alejandro Rivero.
Ningún senador del oficialismo defendió en el recinto la postulación de actual directora del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta, cuya figura había concitado, en solo 72 horas, un sorprendente rechazo en la opinión pública, a raíz de una actuación irregular del organismo que dirige en una investigación por presunto abusos sexuales a niñas de corta edad.
Cabe recordar que desde el estallido del escándalo, Buabse no ha admitido su error ni ofrecido enmendarlo, sino más bien todo lo contrario.
Si bien se da por descontado que el Gobernador de la Provincia, que aún debe firmar el correspondiente decreto, no pondrá reparos a estas designaciones, algunos sectores especulan con que una eventual firma de Urtubey designando como fiscal a Gabriela Buabse pueda ser interpretada como una conformidad explícita del mandatario con el criterio fiscal de que "el cuerpo desarrollado de una niña de nueve años puede llegar a ser objeto de deseo".
Los mismos sectores calculan que la reválida a favor de Troyano y Buabse añadirá un punto negativo más no solo a las (ahora bastante alicaídas) aspiraciones presidenciales de Urtubey sino también a la candidatura de su hermano a senador nacional.