Urtubey desafía al Senado de Salta y propone a Maximiliano Troyano como fiscal

Maximiliano TroyanoLa mesa de entradas del Senado de Salta se apresta a recibir una patata caliente. Este cuerpo, integrado por 23 legisladores, y que se halla férreamente controlado por una abrumadora mayoría justicialista, afín al gobierno, deberá decidir en pocos días si concede o no el plácet al joven abogado Maximiliano Adolfo Troyano Chavarría, propuesto por el gobernador Urtubey entre los cuatro nuevo fiscales penales de la Provincia.

A pesar de la holgada mayoría y del incondicional respaldo que han venido prestando los legisladores al gobierno, incluso en decisiones manifiestamente perjudiciales para los intereses del Estado, no parece esta vez que haya muchos senadores dispuestos a avalar la designación de quien, hasta el pasado 3 de marzo, desempeñó el cargo de Ministro de Seguridad de Salta, pero que fue cesado de forma fulminante por el Gobernador de la Provincia a causa de unas declaraciones misóginas que en su día levantaron una singular ola de rechazo en las redes sociales.

Un eventual acuerdo para la designación de Troyano como fiscal penal, colocaría en muy delicada situación a los senadores salteños, ya que el candidato propuesto no solo se ha negado en redondo a rectificar o matizar sus desafortunadas apreciaciones sobre la culpabilidad de las mujeres en los ataques sexuales, sino que también llegó a esta instancia del proceso de selección con la calificación más baja entre los doce postulantes que fueron examinados por el órgano competente.

Con el envío de su pliego al Senado, Urtubey da por buena la muy discutible postura de Troyano en el affaire que en su día le costó su puesto de ministro (especialmente el carácter sexista, discriminatorio, machista y probablemente también xenófobo de sus declaraciones) y lanza un órdago al Consejo de la Magistratura, cuyos miembros valoraron a Troyano como el menos idóneo de los doce candidatos propuestos.

El gesto supone también una enmienda tardía de los términos en que se produjo el alejamiento de Troyano de su cargo de ministro, justificado por el gobierno por el carácter desafortunado de sus declaraciones y por su “incorrección técnica”.

Son ahora los senadores provinciales de Salta los que deben resolver la difícil papeleta de decidir si el “técnicamente incorrecto” Troyano posee idoneidad técnica para desempeñarse como fiscal penal de la Provincia.

A muchos de los legisladores se les hará un nudo en la garganta al recordar que el candidato propuesto para ejercer las críticas funciones asignadas a los fiscales por el nuevo Código Procesal Penal llegó en su momento a calificar como “hechos aislados” los repetidos sucesos de violencia y ataques sexuales cometidos en esta Provincia en contra de jóvenes turistas extranjeras, y sugerido que las mujeres que fueron víctimas de estos hechos (entre ellos dos jóvenes asesinadas) fueron las responsables de su propio infortunio, por exceso de confianza o por falta de prudencia.

De consumarse la designación de Troyano en el Senado provincial, esta institución y sus integrantes serán previsiblemente objeto de la furia en las redes sociales. Un riesgo hoy por hoy demasiado elevado para cualquier político que dependa de los votos para seguir subsistiendo.