Protesta formal del gobierno argentino por la comparación entre 'la vieja y el tuerto'

José Mujica y el matrimonio KirchnerEl canciller argentino Héctor Timerman mantuvo una reunión con el Embajador de Uruguay en la Argentina, Guillermo Pomi, para manifestarle lo que han dado en llamar "profundo malestar" por las expresiones del presidente uruguayo que han dado la vuelta al mundo con su 'Esta vieja es peor que el tuerto'.

El gobierno argentino ha presentado una nota en la que se refieren a las expresiones despectivas hacia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y también hacia el ex presidente Néstor Kirchner.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto se dirige a la Embajada de la República Oriental del Uruguay para expresarle el profundo malestar que han producido las expresiones vertidas por el Señor Presidente José Mujica referidas al ex Presidente de la República Argentina, Néstor Kirchner", dice el primer párrafo de la nota.

A continuación se indica que "la República Argentina señala que es inaceptable que comentarios denigrantes que ofenden la memoria y la investidura de una persona fallecida, que no puede replicar ni defenderse, hayan sido realizadas, particularmente, por alguien a quien el doctor Kirchner consideraba su amigo".

También han querido aclarar que la Presidente no hará ningún tipo de comentario sobre los dichos de Mujica.

"La Cancillería considera que las históricas relaciones que han unido a nuestros países no deberían ser afectadas por expresiones que ofenden a quienes representaron y representan a la República Argentina y a su pueblo", señala la nota.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto reitera a la Embajada de la República Oriental del Uruguay las seguridades de su distinguida consideración", finaliza la nota de protesta.

En medio de las trágicas consecuencias del temporal que se ha cobrado la vida de 51 personas en La Plata, la Cancillería argentina se ha hecho un tiempito para protestar por lo que cualquiera podría tomarse como un desliz verbal en vez de ocuparse de lo que verdaderamente importa: los cientos de miles de ciudadanos afectados por las inundaciones, los que han perdido la vida, sus casas, sus pertenencias y no encuentran respuesta en quienes prefieren continuar las vacaciones o quejarse por algo que, en la circunstancias que vive el país, no tien importancia.