La concejal Socorro Villamayor ha cargado toda la responsabilidad del derrumbe de la Terminal de Ómnibus de Salta en las empresas constructora y concesionaria del eficidio, Betón S.R.L. y Terminal Salta S.A., pertenecientes al Grupo La Veloz. “Con informes técnicos que encargó fuera de la provincia Terminal Salta S.A. pretende que la comuna comparta los gastos de la reparación y eso no puede aceptarse sin provocar un daño al patrimonio municipal. Entiendo que, además de analizarse la responsabilidad por defectos de la construcción, debe ser multada por privarnos durante casi dos meses del uso de la terminal y los inconvenientes que generamos a los vecinos que pretenden viajar al interior o a otros destinos. Con la excusa de que las lluvias no lo permiten no han comenzado las obras", ha dicho la concejal Villamayor.
Según un despacho de prensa difundido ayer a los medios, en una reunión de la que participaron el Jefe de Gabinete Roque Mascarello, el Secretario de Obras Públicas Fernando Cortez Chaín y el Procurador General Anibal Anaquín, se estableció que el mantenimiento de la Terminal se encuentra a cargo de la empresa concesionaria.
De acuerdo con la misma información la concesionaria, para eludir su responsabilidad, habría invocado la existencia de “vicios ocultos” que se corresponderían con daño el provocado a las estructuras por efluentes cloacales y filtraciones de agua.
“La única que puede invocar vicios ocultos es la Municipalidad”, dice Villamayor. A juicio de la concejal, el derrumbe ha puesto envidencia que las obras ejecutadas por Betón S.R.L. “no tenían solidez por falta de previsión”.
“Edificios como este se construyen para que duren décadas y apenas han pasado diez años y tenemos este problema. Siempre supieron que debían edificar encima de canales de desagüe que existen desde el siglo pasado y cuando licitaron debieron realizar estudios de suelo y proyectar una base para sostener unidades de transporte pesadas”, añade Villamayor.
“Comparto lo que ha decidido el Intendente. El mantenimiento estaba a cargo de Terminal Salta S.A. y, a pesar de que la concesión le reditúa mucha ganancia, parece que ni siquiera renovaba las juntas asfálticas que impiden las filtraciones de agua en las dársenas. Esto es incumplimiento y autoriza a imponerles multas y hasta revocar el contrato”.