Gonzalo Quilodrán, uno de los funcionarios «joker» de la administración de Juan Manuel Urtubey, ha anunciado esta mañana su renuncia al cargo que ocupaba en el gobierno. El anuncio, que fue efectuado a través de la cuenta personal de Twitter del ahora exfuncionario, no aclara sin embargo si la renuncia se refiere al cargo de Director de la Agencia de Promoción de la Provincia de Salta -que ocupa desde diciembre de 2011, después de que a finales de agosto de 2010 tuviera que abandonar precipitadamente la Secretaría de Interior del Ministerio de Gobierno- o al cargo de coordinador provincial del denominado Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar.
Cualquiera sea el alcance de su renuncia, lo cierto es que Quilodrán es desde este mediodía «un hombre en el llano», libre de ataduras políticas para desplegar sus reconocidos encantos en la campaña electoral que se avecina.
El tuit de la renuncia
Acabo de presentar formalmente mi renuncia al gabinete pcial ante @UrtubeyJM para recorrer el camino electoral. Gracias por la confianza!
— Gonzalo Quilodran (@GonzaQuilodran) August 26, 2013
Antes de manifestarse dispuesto a recorrer el camino electoral -al mejor estilo Zottos- y de agradecer la confianza en él depositada, Quilodrán anunció haber presentado de manera formal su renuncia al «gabinete provincial», un cuerpo institucional al que, formalmente, no pertenecía.
Si bien el «gabinete provincial» es una entelequia, pues no está previsto con tal nombre ni en la Constitución ni en las leyes orgánicas, y solo funciona cuando y con quien el Gobernador de la Provincia decide, lo cierto es que para integrar el gabinete de un alto gobernante en cualquier país del mundo se requiere ostentar un alto rango dentro de la propia estructura gubernamental, y este no es el caso de Quilodrán.
Circunstancia que, por cierto, no desmerece que Quilodrán forme parte del grupo de mayor confianza que rodea al primer mandatario provincial, y que éste, fuera de todo protocolo y de espaldas a las leyes, le haya hecho un hueco en el gabinete al joven funcionario de origen trasandino.
Será entonces el Gobernador el que decida quién llenará el enorme vacío producido en su «gabinete» tras el alejamiento de Quilodrán.