La fotografía adjunta, publicada en su cuenta de Twitter por el exsecretario de Gobierno Oscar Rocha Alfaro, muestra a un Zottos descamisado y descontracturado discurseando en unas precarias instalaciones en donde la única representación iconográfica de la modernidad son sus afiches de campaña. El resto de la escenografía, incluida la bacanal de gaseosas servida por los organizadores, muestra una preocupante vulnerabilidad de las instalaciones al viento Zonda.
Las chapas que forman el techo del lugar no parecen, a simple vista, hallarse correctamente sujetas a las alfarjías, como ha recomendado la Dirección de Catástrofes y Emergencias Sociales de la Municipalidad de Salta.
Zottos, un hombre alto y acostumbrado a los vientos cálidos que soplan en Chipre desde el Canal de Suez, no tuvo miedo de que el imprevisible Zonda provoque un desparramo generalizado de chapas y un desbande de asistentes, y pronunció una vibrante alocución ante sus seguidores.
Nada más comenzar su discurso, sobre su blanca cabeza y a escasos cincuenta centímetros de las chapas se encendió un poderosa luz, que es la que se puede ver en la fotografía alcanzando una dimensiones lumínicas realmente sorprendentes.
El juego simbólico es inequívoco: Zottos no quiere que sus electores lo perciban como un candidato de pocas luces, y al igual que Madonna, que exige que en los hoteles en los que se hospeda la esperen con una bañera llena de rosas, el Vicegobernador de Salta pide que le pongan, hasta en los ranchos más humildes, un gran foco.
Pero en este caso particular, o es la cámara del teléfono de Rocha Alfaro muy sensible a la luz, o a Zottos le pusieron un foco verdaderamente achicharrador, como para hacerle la permanente en sus atractivas canas chipriotas.