Gran revuelo han provocado en Salta y en buena parte del extranjero las declaraciones efectuadas esta mañana por el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, a la emisora radial FM Cielo. Como coronación de una extenuante gira contra reloj, que lo llevó a peregrinar in extremis por radios y televisiones al filo de la veda electoral, Urtubey utilizó los micrófonos de FM Cielo para responder del peor modo a una crítica formulada horas antes por el candidato a diputado nacional del Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo, José Ibarra, quien había afirmado que “Urtubey y Olmedo conforman el pacto de dos nenes malcriados”.
Fuera de control y alejado de las formas, Urtubey se refirió a Ibarra diciendo: “Volvió con su pareja hace un par de años a Salta, con el juez Oyarbide, que era pareja y por eso venían tanto para acá. Pero esa ruptura de relación hizo que el juez no venga más a Salta”.
Hasta hace poco, Urtubey y Oyarbide compartían bancos y reclinatorios en la Catedral de Salta, como lo demuestra la fotografía adjunta, en la que el Gobernador de Salta aparece más interesado en el juez federal que el otro protagonista de la foto (el sindicalista Ibarra).
La relación entre el actual candidato a diputado nacional y el polémico juez federal porteño es bastante conocida en Salta, entre otras cosas, porque las madres de uno y otro viven en el pueblo de Guachipas.
Sin embargo, la reacción de Urtubey, sacando a relucir una posible relación homosexual entre el candidato y el magistrado, ha provocado sorpresa, estupor y, en algunos casos, indignación.
En las redes sociales por estas horas los usuarios valoran este inusual ataque como de una ilegítima intromisión del Gobernador en la vida privada de Ibarra y Oyarbide.
Los más críticos han puesto el acento en el hecho de que las declaraciones fueron realizadas en el contexto de una campaña electoral que tiene por objetivo sentar al hermano del Gobernador de Salta en el Senado nacional, y convertirlo así en el juez natural de la conducta de los magistrados nacionales, entre ellos, del juez Oyarbide.
Para otros, el ataque supone una falta de respeto lisa y llana hacia el Poder Judicial y sus integrantes.
Hasta el momento, salvo la de Ibarra, que ha condenado duramente las expresiones de Urtubey, no ha habido reacciones de parte de los otros protagonistas de esta historia.