El juez salteño Martín Pérez, el mismo que tuvo a su cargo la fragmentaria instrucción del asesinato de las turistas francesas en la Quebrada de San Lorenzo, ha sido el encargado de juzgar el homicidio de un hombre a manos de su propio hijo, de solo 22 años. En su calidad de miembro integrante de la Sala Primera del Tribunal de Juicio, aunque actuando de forma unipersonal, Pérez presidió la vista del procedimiento abreviado en el que finalmente el autor del hecho fue condenado a una pena de doce años de prisión de cumplimiento efectivo, tras ser hallado culpable de un delito de homicidio calificado por el vínculo, «mediando circunstancias extraordinarias de atenuación».
La información oficial del Poder Judicial de Salta señala que los hechos enjuiciados ocurrieron el 24 de febrero de 2012 en la localidad de El Quebrachal, Departamento de Anta. Ese día, por la tarde, el joven acusado se dirigió a la casa de un vecino donde sabía que estaba su padre y lo hirió por la espalda con un cuchillo. A raíz de esas lesiones, el hombre falleció horas después, en el Hospital San Bernardo de Salta, a donde había sido trasladado.
Según la misma información, ha quedado acreditado en el juicio que la madre del acusado había solicitado en el año 2007 una orden de alejamiento contra el fallecido debido a las reiteradas amenazas que recibía cuando éste se encontraba en estado de ebriedad.
A pesar de que ya no convivían -siempre según el relato judicial- en el año 2012 el hombre comenzó a molestar a su hijo a través de mensajes de texto.
La tarde en que el hombre resultó gravemente apuñalado por su hijo había estado enviándole mensajes en tono de burla, insulto y amenaza.
El acusado se dirigió a un destacamento policial a poner una denuncia, pero finalmente solo hizo una exposición. Luego se retiró a su casa y, como los mensajes seguían llegando, de forma premeditada tomó un cuchillo y se dirigió al domicilio de un vecino, a donde se encontraba su padre.
El hombre, que había estado bebiendo y se encontraba solo en el fondo de la casa, bajo la sombra de un árbol, dormitaba sobre una mesa. Al llegar, el joven se acercó y lo apuñaló en la parte baja de la espalda.