(TÉLAM) - El presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, acordó con los líderes de la oposición la derogación de las leyes que limitan la libertad de prensa y manifestación, así como a ofrecer una amnistía a los manifestantes detenidos. "Se tomó la decisión política de revocar las leyes adoptadas el 16 de enero que generaron numerosas discusiones. Pero aquellas leyes que no hayan despertado críticas, serán adoptadas mañana de nuevo por el Parlamento", explicó Lukash en un comunicado oficial emitido tras el encuentro que duró más de cuatro horas.
Yanukóvich volvió a la mesa de negociaciones con los jefes de la oposición a pesar de que Arseni Yatseniuk, número uno del partido Batkivshina, y Vitali Klitschko, líder del partido UDAR, rechazaron el sábado los cargos que se les ofreció de primer y viceprimer ministro, respectivamente.
Yatseniuk aseguró entonces que la oposición no tenía miedo a asumir la responsabilidad de gobierno, pero que entonces tomaría el rumbo del ingreso en la Unión Europea (UE), lo que presupondría la liberación de la ex primera ministra, Yulia Timoshenko.
Precisamente, Timoshenko llamó a los dirigentes opositores a rechazar las propuestas de las autoridades, que tachó de "humillantes", y les recordó que "el pueblo ucraniano no salió a las calles con el fin de obtener cargos para la oposición".
Los líderes opositores demandaban la derogación de las recientes leyes aprobadas por el mandatario ucraniano que coartan las libertades de expresión y de reunión, y que, en su opinión y en la de la Unión Europea(UE), convertían a Ucrania en un estado policial.
Esas leyes serán redactadas de nuevo y conjuntamente por las autoridades y la oposición con el fin de que respondan a los estándares europeos, informó la agencia de noticias EFE.
Lukash también explicó que las autoridades están dispuestas a firmar una ley de amnistía de la que se beneficiarían todos los detenidos en las protestas, pero sólo entrará en vigor si los manifestantes desalojan los edificios institucionales.
En caso contrario, aquellos que hayan infringido la ley no serán amnistiados.
La ministra de Justicia, la condición para que los manifestantes sean amnistiados es que los opositores desalojen todos los edificios ocupados en Kiev y se retiren de las calles.
Ambas partes también abordaron la reforma de la Constitución para limitar los poderes del presidente en favor del Parlamento, a imagen y semejanza de la Carta Magna de 2004.
El Parlamento ucraniano, que se reunirá mañana para debatir las polémicas leyes que restringen la libertad de expresión, debatirá además la responsabilidad del gobierno en la violencia utilizada para reprimir a los manifestantes.
La sesión extraordinaria de la Rada Suprema (Parlamento) que tendrá lugar mañana, de la que la oposición espera la dimisión en pleno del gobierno del primer ministro Nikolái Azárov, informó la agencia de noticias EFE.
La sesión parlamentaria fue convocada con la promesa de que la mayoría que tiene el Partido de las Regiones de Yanukóvich debatiría cambios en el gobierno y en el paquete de leyes que restringen el derecho a las manifestaciones y endurecen los castigos por su incumplimiento.
Si bien Yanukóvich ofreció incluso reformar la Constitución para instaurar una República mixta en la que el poder Ejecutivo estaría repartido entre la Presidencia y el Parlamento (en la actualidad Ucrania es una república presidencialista), la oposición ya no se conforma con medias tintas.
Exigen, además de las derogación de las leyes mencionadas, la renuncia del gobierno y la convocatoria de elecciones anticipadas, tanto parlamentarias como presidenciales.
El presidente ucraniano y los líderes de la oposición se reunieron después de que manifestantes radicales desalojaran el Ministerio de Justicia, que habían mantenido ocupado durante 16 horas.
Miembros del movimiento Spilna Sprava (causa común) asaltaron anoche la sede de Justicia, pero el líder del opositor partido UDAR les pidió esta mañana que evitaran provocaciones y se marcharan.
Poco antes, la ministra de Justicia había amenazado con decretar el estado de excepción, lo que habría facilitado la utilización del Ejército, la aplicación del toque de queda, así como la prohibición de manifestaciones y una limitación de la libertad de expresión.
Las protestas estallaron hace dos meses después de que Yanukóvich desistiera de firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) y postergara las negociaciones con el bloque bajo presión de Rusia.