Urtubey cesa a Maximiliano Troyano como Ministro de Seguridad de Salta

Maximiliano TroyanoEl gobierno de Salta ha confirmado oficialmente en las primeras horas de la noche de hoy, sábado 3 de marzo, que el gobernador Urtubey ha decidido cesar al Ministro de Seguridad, Maximiliano Adolfo Troyano Chavarría.

El anuncio oficial, publicado en la página web del gobierno provincial, sostiene sin embargo que Troyano ha presentado su renuncia al Gobernador y que en el texto de la misma aquél ha reconocido que sus declaraciones acerca de los hechos delictivos denunciados por dos turistas extranjeras "fueron desafortunadas y técnicamente incorrectas".

El próximo lunes, a las 11.30 de la mañana, asumirá como nuevo Ministro de Seguridad el señor Eduardo Sylvester, quien ocupa actualmente el cargo de Secretario de Seguridad y a quienes fuentes solventes señalan como un funcionario con "escasa autoridad sobre la Policía".

El comunicado oficial intenta también sacar algunas castañas del fuego, al publicar unas declaraciones del Gobernador que van en una línea diametralmente opuesta a las que han costado el puesto y la carrera política a Troyano.

Dice el comunicado que Urtubey ha destacado que los turistas del país y del mundo visitan Salta durante todo el año sin sufrir inconveniente alguno. "Que sólo uno de ellos sea víctima de un delito es motivo suficiente para que el Estado provincial se ocupe, investigue y eventualmente sancione a los autores", ha dicho Urtubey.

Una caída precipitada por Twitter

La salida de Troyano del gobierno de Salta era un secreto a voces. La inusual dimensión mediática que alcanzaron sus declaraciones en relación con los casos de violencia que afectaron a jóvenes turistas mujeres de visita en Salta precipitó su caída en poco menos de 48 horas.

Dos factores influyeron de manera notable en la aceleración de los acontecimientos. El primero, el peso de la opinión pública en las redes sociales. El segundo, el cálculo razonable de que mantener en el cargo al ministro Troyano supondría para el gobernador Urtubey un pesado lastre en su carrera por alcanzar la Presidencia de la Nación en 2015.

Las reacciones en las redes sociales -especialmente en Twitter- fueron decisivas. Fueron los tweets -y no las publicaciones de prensa locales- las que provocaron que el affaire Troyano saltara a los medios nacionales.

A las reacciones iniciales, centradas en cuestiones vinculadas con la seguridad, siguieron otras manifestaciones de repulsa, basadas esta vez en el carácter sexista, discirminatorio, machista y probablemente también xenófobo de las declaraciones del ministro dimitido.

Es la primera vez que en Salta un ministro cae por la presión ejercida en Twitter. Una auténtica novedad para el gobierno de Urtubey, que en materia de redes sociales, así como de otras tecnologías, todavía funciona a vela, o, por aún, a carburo.