A Juan Manuel Urtubey, Gobernador de Salta y actual presidente del Partido Justicialista, se le ha dado ahora por hablar de libertad. Urtubey ha mentado la palabra para referirse a la posibilidad de que los afiliados al Partido Justicialista de Salta elijan "desde su libertad" quiénes serán los candidatos partidarios en las próximas elecciones legislativas. De acuerdo con el sentido de sus declaraciones, la libertad consistiría en "abrir" las puertas del Partido Justicialista "a todos los que quieran participar" y especialmente a quienes, por un motivo o por otro, abandonaron su disciplina ("a todos los que quieran volver").
Teniendo en cuenta que el 90 por cien de los partidos políticos reconocidos en Salta son, en mayor o menor medida, "filojusticialistas", y que el 10 por cien restante mantiene una sólida alianza con el gobierno de Urtubey, solo cabe pensar que la generosa invitación del Gobernador a dirimir las futuras candidaturas a bordo de la nave madre comporta un llamado a destruir definitivamente el sistema de partidos y a atizarle una bofetada al crecido pluralismo político de la sociedad salteña.
Urtubey llama a los disidentes, díscolos y cismáticos a colocarse bajo su autoridad, a aceptar su arbitraje y a someterse a sus reglas. No se trata, pues, de "hacer más grande al Partido", como sostiene Urtubey, sino de controlar al disidente y de obligarle a lavar los trapos sucios en casa, pero no con el jabón que libremente aquéllos elijan, sino con el que el Gobernador prefiera. Godoy será el encargado de repartir el suavizante.
Si la convocatoria de Urtubey es escuchada, es decir, si consigue que suene a música en los rebeldes oídos de Romero, de Wayar o de Olmedo (que, sumados a Urtubey, totalizan el 95% de los votos), será inútil convocar a elecciones, ya que todo lo que está en disputa se podría resolver sin tanto revuelo en el congreso partidario con una lista única.
Ésta es la idea de "libertad" que motoriza las acciones de Urtubey. Una idea de libertad que se acerca cada vez más a las mejores prácticas totalitarias que ha conocido la historia.