El Concejo Deliberante de Salta o la historia como rehén del poder

Concejal Tomás RodríguezEl arbitrario cambio de nombre de la Avenida Virrey Toledo de Salta por el de Bicentenario de la Batalla de Salta, perpetrado recientemente por la mayoría oficialista del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, ha coincidido, casualmente, con la entrega en España del Premio Nacional de Historia al catedrático Rafael García Cárcel, autor de la obra titulada «La herencia del pasado».

En ella, García Cárcel, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona, denuncia, entre otras cosas, «el uso y abuso de la llamada memoria histórica», un mal que, según el autor, apunta a la explicación de los traumas más recientes «en clave de alineamiento político actual, demasiadas veces sectario, con connotaciones casi épicas, de memoria-rescate».

Dice el galardonado escritor que «cada territorio ha construido su propia tradición cargada de mitos y a veces de falsificaciones. Podríamos decir que cada comunidad autónoma se ha montado su propia película historicista. Siempre ha habido presiones de cara a la instrumentalización política de la historia y el reto de los historiadores es intentar no contaminarse políticamente».

El cuento puede aplicarse perfectamente al intento de manipulación histórica del que son autores los concejales -así llamados «justicialistas»- de Salta, personajes que de alguna manera se han convencido a sí mismos de que su misión en esta tierra no es la de mandar a tapar baches, erradicar los carros tirados por caballos o construir cordones cuneta sino la de instrumentalizar políticamente la historia; es decir, ponerla al servicio del poder.

En algún pasaje de su obra, García Cárcel recuerda los consejos de la historiadora canadiense Margaret MacMillan (Toronto, 1943) y, particularmente, las aportaciones de su obra Juegos peligrosos. Usos y abusos de la Historia (Ed. Ariel).

Dice la escritora canadiense: “Úsela, disfrútela, pero trate siempre la historia con cuidado”. “El pasado puede usarse para casi cualquier cosa que uno quiera hacer en el presente”.

Y añade un mensaje que parece haber sido escrito mirando hacia el recinto del Concejo Deliberante de Salta: “Usamos la historia para entendernos a nosotros mismos cuando deberíamos usarla para entender a otros”.