Si le parecía mal, nunca lo dijo

Urtubey y RomeroEl gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se ha defendido como solo él sabe hacerlo de las acusaciones opositoras sobre «uso abusivo» de las aeronaves del Estado provincial.

Ante los micrófonos de una radio de esta ciudad, Urtubey ha dicho que este asunto del presunto abuso suyo de los aviones provinciales está siendo agitado por el exgobernador Romero a traves de su diario, y que convendría recordar que, cuando era Gobernador, Romero usaba el avión de la Provincia para ir a Miami a ver carreras de autos. «Yo lo uso para trabajar», ha vociferado Urtubey en tono severo.

Como en otras ocasiones anteriores, Urtubey intenta defender los aspectos menos éticos de su tarea como gestor público, comparándose con Romero.

Podría compararse con el presidente José Mujica, con San Francisco de Asís o con la madre Teresa de Calcuta, pero como sabe positivamente que de estas comparaciones no saldrá bien parado, prefiere contrastar sus estándares morales con los de Romero, un listón que está más a su altura.

Pero esta última comparación referida al uso de los aviones provinciales por uno y otro no ha sido de las más afortunadas que se le recuerden al Gobernador, ya que aquellos viajes «tuercas» a Miami los realizaba Romero cuando Urtubey formaba parte, y de pleno derecho, de su estado mayor; es decir, cuando uno y otro compartían altas responsabilidades en el gobierno de Salta y mantenían una finísima sintonía en las grandes materias estratégicas de la política de Salta.

Por tanto, si Urtubey sabía desde entonces que Romero usaba el avión provincial para su diversión personal, y calló este pequeño detalle, su defensa frente a los ataques de la oposición carece ahora de cualquier sentido.

Porque si aquello le parecía mal y nunca lo dijo, si nada le reprochó a su antiguo jefe, ventilar ahora este asunto no solo constituye una inmoralidad sino también un detalle de pésimo gusto.