El plácet senatorial otorgado anoche para la designación como fiscales penales del exministro de Seguridad, Maximiliano Adolfo Troyano, y de la directora del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, Gabriela Buabse, está teniendo por estas horas una sonora repercusión política, tanto a nivel local, como nacional e internacional. Fuentes solventes aseguran que es un secreto a voces entre los integrantes del gobierno, que Urtubey ha impulsado la designación de Troyano con la única y exclusiva finalidad de que éste, una vez convertido en Fiscal Penal de la Provincia, se haga cargo de la investigación de la conocida como "causa La Ciénaga", un gigantesco negocio de especulación inmobiliaria que habría beneficiado a la familia del exgobernador y actual senador nacional Juan Carlos Romero.
Diferentes sectores políticos nada sospechosos de mantener afinidad con el exmandatario, han objetado enérgicamente esta designación, pues interpretan que se ha hecho para «la persecución criminal de un único imputado», violando de esta forma los derechos y garantías que consagran la Constitución y los tratados internacionales en materia de Derechos Humanos.
Otras voces, más cercanas al mundillo judicial, señalan que la designación de Buabse se produce como recompensa a esta funcionaria por los «grandes servicios prestados a la causa». Se refieren a la muy cuestionable actuación del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, aún dirigido por Buabse, organismo al que se señala, directamente y sin rodeos, como cómplice en el ocultamiento de importantes evidencias en muchos casos criminales importantes y resonantes, como el asesinato a mansalva de las jóvenes francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni o la muerte violenta, aún no esclarecida, de las jóvenes Luján Peñalva y Yanina Nüesch.
El CIF -señalan estas voces- cooperó de forma activa en el desvío del objetivo de la investigación y ha impedido el enjuiciamiento de los verdaderos responsables, y todo ello solo para evitar que el esclarecimiento de los hechos deteriore aún más la imagen del gobernador Juan Manuel Urtubey, que se ha tomado al parecer muy en serio su candidatura a Presidente de la Nación.
La prolija actuación de Buabse en estas maniobras es lo que -así se comenta en los pasillos judiciales- la ha catapultado al cargo de Fiscal Penal de la Provincia.