Según el anuncio efectuado por el Ministro de Educación de Salta, señor Eduardo Dib Ashur, el gobierno provincial se apresta a distribuir gratuitamente entre la población escolar salteña unos diez mil guardapolvos y delantales que han sido fabricados en «las empresas sociales textiles de la Provincia». El anuncio ha sido completado hoy con un despacho de prensa del Ministerio de Trabajo local, que -sorprendentemente- habla de la existencia de «polos textiles» (sic) en las localidades salteñas de Tartagal, General Güemes, Orán, Nazareno, Morillo, Cerrillos, San Antonio de los Cobres, Metán, General Mosconi, Vaqueros, La Silleta, General Ballivián, Aguaray, Hipólito Yrigoyen, El Quebrachal y Urundel.
Lo primero que llama la atención de la noticia es la exigua producción de los «polos» (9.300 guardapolvos), teniendo en cuenta que la población escolar de los niveles inicial y primario en Salta supera holgadamente los 200.000 alumnos.
Es decir, que el gigante industrial-inclusivo delineado por Urtubey abastecerá a algo más del 4 por cien de la población total de alumnos de la Provincia de Salta.
Dice la comunicación oficial, que se trata de la primera entrega y que se prevé una ampliación de los pedidos, pero teniendo en cuenta el inminente comienzo de las clases en el territorio provincial, cuesta pensar que los «polos textiles» estarán en condiciones de producir los más de 190.000 guardapolvos que faltan, en un tiempo razonablemente breve.
Datos contradictorios
Al momento de informar sobre este asunto, el Ministerio de Trabajo ha dado algunos detalles contradictorios acerca de la producción de sus empresas sociales.Así por ejemplo, dice que la cantidad producida en todos los talleres es de 9.300 guardapolvos, según el siguiente desglose:
- 1.800 delantales "pintorcitos"
- 1.400 del talle 6
- 1.300 del talle 16
- 1.200 de los talles restantes
Cualquiera -incluido el Ministro de Educación- podría darse cuenta de que la suma de estas cantidades arroja el resultado de 5.700 delantales; es decir, 3.600 menos de la cifra informada, como total, por el gobierno.
Datos que faltan
Pero lo más llamativo es que, a pesar de la existencia de «polos textiles» en 16 localidades de Salta, el Ministerio de Trabajo no ha informado a cuántas personas emplean estas fábricas (cuántas familias pueden vivir de ellas), qué salario se les paga, qué protección social tienen, cuál es la calidad y la estabilidad del empleo que proporcionan, qué formación reciben los trabajadores, qué tecnología utilizan, cuál es el futuro de esta producción y a qué otros mercados -que no sean el cautivo local- abastecen con sus productos.El Ministerio de Educación, por su parte, tampoco ha dicho a qué precio ha comprado los "pintorcitos" y delantales de fabricación «social»; si la operación ha supuesto un ahorro importante para las arcas del Estado o si ha ocurrido todo lo contrario. Por callar, también ha callado cómo hará para entregar delantales a todos los pequeños estudiantes que tienen derecho a él en condiciones de igualdad con sus demás compañeros.