Derechos Humanos: El ministerio que hace de Salta un lugar único en el mundo

La creación de un departamento de Estado con el nombre de 'Ministerio de Derechos Humanos' es un producto genuino del genio jurídico-institucional del gobernador Juan Manuel Urtubey, hombre audaz donde los haya.

Esa pasión mística que de tanto en tanto arde en el corazón de nuestro primer mandatario y que lo impulsa cada mañana de su existencia a hacer de Salta una sociedad más justa e igualitaria -según sus propias palabras- ha fructificado en un engendro político que apenas si tiene parangón en el mundo civilizado.

No por casualidad, Urtubey ha colocado -sucesivamente- al frente de tan controvertida cartera a dos mujeres para quienes la consigna ha sido exactamente la misma: sensibilidad, sensibilidad y más sensibilidad.

La primera de aquéllas -gélida esfinge- confundió sensibilidad con militancia y terminó arrinconada por la realidad al filo de un precipicio por el que finalmente se despeñó; la segunda -abrasadora venus- confunde sensibilidad con sensorialidad, por aquello de la vecindad etimológica de ambos vocablos, en un empeño muy evidente por no pasar a la historia grande de Salta como la primera ministra florero de un gobierno democrático.

Pero el problema no reside aquí en las personas elegidas -ni en sus clamorosos errores ni en sus notorias carencias, que son muy respetables, como los que más- sino en lo que se podría llamar 'diseño institucional' de ese juguete político del que se ha dotado el Gobernador, en el que ha mezclado arbitrariamente competencias relacionadas con la igualdad de género y la lucha contra la discriminación con otras relacionadas con los deportes, la recreación juvenil, los servicios de asistencia social, el cuidado de la vejez y la familia, los establecimientos penales y la atención de las comunidades aborígenes, por solo citar algunas pocas.

En prácticamente ningún país del mundo existe un ministerio de tales características.

Para país civilizado, el nuestro

Para empezar, ninguno de los países con los que tradicionalmente la Argentina se ha comparado, tiene un departamento de Estado con rango de ministerio o equivalente con el nombre de "Derechos Humanos".

No lo hay, por ejemplo, en Chile, en donde hay un ministerio de Desarrollo Social, otro de Deportes y otro a cargo del Servicio Nacional de la Mujer.

Tampoco en Uruguay, en donde hay un ministerio de Turismo y Deporte y otro de Desarrollo Social.

Menos aún en Brasil, en donde -para las competencias que aquí nos ocupan- existe un ministerio de Desarrollo Social y Combate al Hambre, otro de Deportes y otro de Integración Nacional.

En México existe la Secretaría de Desarrollo Social.

Si elegimos dos países en boca de todo el mundo, como Canadá y Australia, veremos que en ninguno de los dos países existe un ministerio de Derechos Humanos.

En Canadá, por ejemplo, existe un ministerio de Empleo y Desarrollo Social cuyo titular es, a la vez, Ministro para el Multiculturalismo. En este país, la ministra de Trabajo es al mismo tiempo ministra del Status de la Mujer.

En Australia existe un ministerio llamado de "Servicios Humanos", encargado del desarrollo social y de la distribución de los servicios de salud y otros servicios sociales a la población australiana. Existe también este país un ministerio específico de Asuntos Indígenas y una ministra asistente para Asuntos de la Mujer.

El gobierno federal de los Estados Unidos tiene el Department of Homeland Security (DHS) y el Department of Housing and Urban Development (HUD). Algunos gobiernos estatales en los que existe un Department of Human Right, estos funcionan como agencias públicas neutrales que se encargan de recibir, investigar y tramitar las denuncias por discriminación. En muchos casos, los titulares de estos DHR no son ni siquiera designados por el Gobernador del Estado.

En Europa la situación no es muy diferente.

El gobierno de España no tiene un Ministerio de Derechos Humanos. Existen aquí los ministerios de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; Educación, Cultura y Deportes; y Justicia.

En el Reino Unido la situación es parecida, aunque las competencias 'sociales' se hallan restringidas prácticamente al Department of Health y al Department for Work and Pensions. Existe también el Department for Culture, Media and Sport.

En Alemania, el país más poderoso y mejor organizado del continente, existe un ministerio de Asuntos Familiares, Ciudadanos Mayores, Mujer y Juventud, así como un ministerio de Justicia y Protección al Consumidor.

En Francia, país en donde han nacido los Derechos Humanos, tampoco hay un ministerio con este nombre. Destacan, en cambio, el ministerio de los Derechos de la Mujer (cuya titular actualmente ejerce como portavoz del gobierno), el ministerio de Asuntos Sociales y de la Salud, y el ministerio de Igualdad de los Territorios y la Vivienda.

En Italia sucede otro tanto de lo mismo. En este país existe un ministerio llamado de la Igualdad de Oportunidades, Deporte y Políticas Juveniles, junto al tradicional ministerio de Trabajo y Políticas Sociales.

En Portugal existen el ministerio de Justicia y el de Solidaridad, Empleo y Seguridad Social, pero no el de "Derechos Humanos".

En Noruega existe el ministerio de los Niños, la Igualdad y la Inclusión Social.

En Finlandia, el ministerio de Asuntos Sociales y Salud, por un lado, y el de Cultura y Deportes, por el otro.

En Dinamarca existen el ministerio para los Refugiados, la Inmigración y los Asuntos de Integración, más un ministerio de Igualdad de Género.

¿En qué países hay ministerios de Derechos Humanos?

Aunque la lista puede ser más amplia, los países en donde existe o ha existido recientemente un ministerio con este nombre son:

Chad
Irak
Argelia
Pakistán
Túnez
Bosnia-Herzegovina

A esta destacada top-list de la vanguardia mundial en materia de derechos fundamentales y libertades públicas de las personas hay que agregar, claro está, a la Provincia de Salta.