El gobierno de Salta lleva las reuniones de tupperware al patio de su casa

La orden de Urtubey a sus ministros para que se conviertan en apóstoles de su evangelio personal y abandonen la blandura de sus despachos para llevar su palabra (la de Urtubey) hasta los más recónditos rincones de la vida ciudadana está dando unos magníficos frutos.

Los funcionarios ya no departen con travestis inflados de orgullo ni con sindicalistas ávidos de aumentos en gigantescas mesas ovaladas, surtidas con medialunas y sandwichs imperiales, sino que se trasladan a domicilios particulares de personas normales y corrientes, en donde los esperan las mismas golosinas, pero no ya con cargo a la exhausta caja estatal, sino a la salud de los crédulos vecinos, que también aportan la escenografía, la música, las sillas, y lo más importante: el público.

A esta especie de 'descentralización' de la función burocrática, Urtubey y sus acólitos llaman "democracia participativa", pero casi todo el mundo sabe que lo que hay detrás de estas salidas a los patios de tierra es una operación de imagen, por un lado, y un programa de ahorro de costos, especialmente de facturas, bebidas y energía eléctrica, por el otro.

Son ya más que frecuentes las tertulias barriales a las que asiste el Ministro de Gobierno, señor Eduardo Sylvester, que pese a su marcado carácter elitista y a su permanente gesto de mate amargo no tiene empacho de mostrarse en los entornos más vecinales, con la jovialidad que lo caracteriza. Los vecinos saben que para contentar al ministro y arrancarle una sonrisa basta con colocar en lugar visible una buena imagen de la Virgen.

Ahora le ha tocado el turno al Secretario de Defensa del Consumidor, Santiago Godoy hijo, quien esta misma tarde ha encabezado una reunión en la que, previamente, las amas de casa presentes han hecho una demostración de Tupperware y de cosméticos TSU, de rigurosa venta directa. Godoy en persona ha adquirido dos 'tápers' para su laboratorio personal en donde cada fin de semana practica la conservación de las humitas de cara a futuros procedimientos de decomiso.

La informalidad que preside estas reuniones de los ministros en los barrios hace posible el sorteo de cotillón y la distribución de tortas rebosantes de merengue, actos a los que los funcionarios acuden encantados. En el fondo, son ellos los que disfrutan de la "democracia participativa", al revés, pues es a ellos a quienes se les permite estar presentes en estos encuentros festivos de vecinos.

Si usted tiene pensado servir un asado para 40 amigos el próximo fin de semana o realizar una fiesta infantil para los compañeritos de jardín de su hijo, y desea alquilar un funcionario del gobierno de Salta para que asista, coma algo, y de paso reciba las quejas e inquietudes de los asistentes, por favor, póngase en contacto con el operador de la central telefónica del Grand Bourg o consulte on line la agenda de los funcionarios.

Eso sí; salvo en algún caso muy aislado y previa negociación, los ministros no podrán acudir a los domicilios particulares vestidos de payaso, ya que el uniforme está reservado para el Gobernador.