Costello dice que su objetivo es conseguir la 'igualdad' entre empresarios y trabajadores

El Ministro de Trabajo del gobierno provincial de Salta, Eduardo Costello, se ha despachado hoy con una frase que, con un poco de marketing, podría llegar a disputar el primer puesto en el ranking mundial de los despropósitos verbales.

La frase en cuestión dice así: “Llevar igualdad entre empresarios y trabajadores es una política de estado que venimos implementando sistemáticamente desde el ejecutivo provincial”.

De ser cierto que el gobierno de Salta está empeñado en llevar igualdad entre empresarios y trabajadores, se trataría del primer caso en el mundo en el que una autoridad pública asume que los tradicionales antagonistas sociales, que desde que existe el trabajo asalariado ocupan posiciones claramente diferenciadas en el sistema productivo, deben ser "iguales". Ni en la Unión Soviética se llegó a semejante extremo.

Probablemente lo que Costello quiso decir es que el gobierno aspira a lograr la «equidad»  entre unos y otros, pero no fue ésta la palabra utilizada por el Ministro de Trabajo de Salta.

Quizá lo que el ministro quiso decir es el gobierno trata de forma igualitaria a los antagonistas sociales, pero esto sería otro despropósito, ya que la desigualdad inmanente de las relaciones de producción solo se puede tratar con desigualdad inversa y no tratando a ambas partes como "iguales".

A pesar que el funcionario se refirió a la igualdad como "política de Estado", lo cierto es que solo él y quien le escribe los partes de prensa deben estar convencidos de que lo que necesitan trabajadores y empresarios es ser iguales entre sí. Y no solo eso, sino que la "igualdad" es una cosa que lleva y trae el gobierno como quien lleva balones de cerveza a una mesa.

Desde luego, el ministro no ha consultado con ningún empresario, aunque de haberlo hecho, es casi seguro que ninguno de ellos querría que el gobierno los iguale con los trabajadores.

A la inversa, es sumamente improbable que los trabajadores quieran igualarse con los empresarios. Algunos quisieran acabar con ellos cortándoles la cabeza; otros deserían cepillar silenciosamente sus ganancias en la mesa de negociación salarial. Pero casi ningún trabajador aspira a la igualdad con los empresarios, ya que en el momento en que la alcanzaran, necesitarían de nuevos trabajadores subordinados para sostener la producción, y así se reanudaría el circuito de la desigualdad hasta el infinito.

"Llevar igualdad" es una tarea que requeriría, como pasos previos, la abolición más absoluta de la propiedad privada, la colectivización de los medios de producción, la anulación de la iniciativa empresarial y la fusión de las rentas del trabajo personal con los beneficios empresariales, con todas las consecuencias que para la libertad de los individuos y el sistema político estas medidas traerían aparejadas.

En suma, que el señor Costello ha metido la pata hasta la nuez de Adán, y si no corrige a tiempo su exagerada afirmación, no se arriesgará tanto a que lo tomen por comunista sino por tonto, que es una etiqueta más difícil de descolgar.

El gobierno corrige a Costello y elimina su polémica frase de la web oficial

Pocas horas después de que el Ministerio de Trabajo emitiera la nota de prensa en la que se recoge la desafortunada frase de Costello (ver el parte original al pie de esta noticia), la web oficial del gobierno ha procedido a eliminar de la noticia la alusión del ministro a la "igualdad" entre trabajadores y empresarios.

La rectificación del gobierno llega tras la publicación de Iruya.com, criticando la absurda frase del ministro, y después de que el despropósito alcanzara una cierta repercusión en las redes sociales.