'Estamos ganando' o la resurrección de José Gómez Fuentes

¡Estamos Ganando!El clima de algarabía generado tras el anuncio presidencial de confiscación de la "parte irredenta" de YPF se parece mucho al que en 1982 propició entre la argentinidad más prístina la proclama del general Leopoldo Fortunato Galtieri, tras la recuperación por la fuerza de nuestras Islas Malvinas.

Inmersos en este tipo de clima, a los argentinos parece darnos todo igual. Nos enamoramos tanto de nuestro gol que no nos importa cómo sigue el partido ni el resultado final. Es el grito de gol el que sirve para desfogarnos; lo demás no cuenta.

Solo sabemos que cuando el clima ceda y se disipe la nube de euforia nacionalista tenemos por lo menos tres décadas por delante para lamentarnos y maldecir nuestra suerte.

Así como en 1982 algunos medios como la revista Gente se esforzaban por galvanizar nuestra moral interna contándonos con lujo de detalles cómo íbamos ganando la guerra y cómo nuestros generales lo estaban haciendo estupendamente en las islas, hoy, en pleno 2012, la agencia oficial Télam y un buen número de medios de parecida objetividad nacionalista, se encargan de contarnos que la "Argentina desarticuló la queja española por YPF y afianza la relación en el G20 y el FMI". Nos cuentan, en definitiva, otra vez, que estamos ganando y por la vía rápida, igual que en 1982.

Es una pena que nos haya dejado José Gómez Fuentes, aquel periodista de ATC que en 1982 agitó el patriotismo argentino desde las pantallas de televisión. Porque en su voz cristalina, en su atildada prosodia, estas buenas noticias que nos hablan de una España torpe y languidesciente que se estrella sin remedio en los grandes foros internacionales, habrían sonado como una soflama mucho más convincente.

No debemos lamentar, sin embargo, la ausencia ya definitiva de Canoro Costa Méndez, nuestro esclarecido Canciller en 1982; porque sus excelentes pronósticos estratégicos -todos felizmente cumplidos- tienen ahora un portavoz privilegiado en otro gran visionario de insospechadas proyecciones intelectuales: el señor Axel Kicillof, nuestro "Canoro" del Tercer Milenio.

Porque ya ganamos y porque seguimos ganando, dedico el histórico documento siguiente a todos los que -entonces y ahora- aplaudieron y siguen aplaudiendo nuestras más democráticas y no tan democráticas decisiones soberanas: