Opinión

Objetivo oficialista: hay que pasar el invierno

Hugo Moyano y Cristina KirchnerEl gobierno prefirió incrementar la tensión a concederle a Moyano algo a lo que ya está resignado: modificar la aplicación del impuesto al salario. La tensión dañó al oficialismo, que se mostró incoherente, conspirativo y débil. La crisis fiscal (y la voracidad de la caja central) se proyecta en el horizonte sumada al paisaje de alta inflación, al aislamiento, a las fisuras que sufre la coalición oficialista, a la pérdida de instrumentos de disciplinamiento que el gobierno empleó en otros momentos y a un agravamiento de los conflictos.

El voto electrónico nos ayuda a distinguir entre conservadores, progresistas y reaccionarios

Imagen ilustrativaA pesar de que, entre nosotros, la simplificación de las categorías ideológicas siempre ha precedido a las persecuciones y a las supresiones físicas de opositores y disidentes, creo firmemente en la necesidad de una taxonomía política cada vez más precisa, que nos ayude a orientarnos en el complejo entramado del poder y que nos sirva para comprender mejor las especies ideológicas.

Santiago Godoy padre y los 'nombres que pertenecen al pueblo'

Santiago Godoy (p)El doctor Santiago Godoy (p) es el autor de una nueva teoría, a caballo entre la onomástica y la sociología política, que afirma que determinados nombres (como los de Alfonsín, Romero o Ragone) no pertenecen a sus respectivas familias sino al pueblo.

Recién seis meses y ya sin Reposo

Daniel ReposoLa coalición oficialista, que (aunque con desorden interno) logró superar exitosamente la prueba electoral de octubre de 2011, muestra señales de “desagregación” creciente, exhibe un déficit cada vez más notorio de conducción y sólo parece capaz de enfrentar los problemas que aquejan al llamado “modelo” creando problemas mayores.

Urtubey: Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago

Santiago Godoy (hijo)Hay determinados días en que los astros se alinean en una constelación fatídica para el gobierno de Salta. Uno de esos días fue ayer, lunes 4 junio, fecha en que sucedieron dos cosas llamativamente contradictorias.

Concejitlers en Salta

Imagen ilustrativaEl mandato de los concejales de la ciudad de Salta es tan corto -su vida institucional tan efímera- que cada señor o señora que consigue un pupitre en el Concejo Deliberante desea dejar, en solo dos añitos, una huella en la historia tan profunda como la que dejaron en su momento Alejandro Magno o algunos faraones egipcios, pero a lo largo de toda una vida.

La pesificación del pensamiento

Aníbal FernándezConvendría registrar la última semana de mayo como un momento de inflexión en la trayectoria del gobierno, el instante en que la consigna de “ir por todo” pretende transformarse en argumentación ideológica y, como paso complementario, en policía del pensamiento. El vocero más explícito (no el único) de esta nueva instancia fue el senador Aníbal Fernández: “Vayan haciéndose a la idea de que la Argentina tiene que pensar en pesos”, advirtió esta semana.

El dólar, el arca y el diluvio

Guillermo MorenoEl país ingresa al último mes del primer semestre con una brecha creciente -la última semana superó el 30 por ciento- entre el valor “oficial” del dólar y la cotización paralela. Con una singularidad: a los ahorristas se les hace imposible acceder a los dólares “oficiales”, porque la AFIP –árbitro de las operaciones en el sistema de control de cambios que se practica desde octubre de 2011- rechaza más del 90 por ciento de las operaciones. Ya se ha verificado que la abrumadora mayoría de las compras son de escala menor (un 52 por ciento, inferiores a 10.000 dólares; un 33 por ciento, inferiores a los 5.000), es decir que no son iniciativa de grandes especuladores ni -mucho menos- parte de alguna acción hostil de intención “destituyente”: se trata simplemente de una masa de argentinos con capacidad de ahorro que no tienen confianza en el peso; es decir, en las prácticas económicas vigentes.

El dólar 'blue' y el blues de la re-re

Cristina Fernández de KirchnerPostales de la semana que concluye: durante unas horas la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich se ejercitó en la Presidencia de la Nación (la señora de Kirchner volaba a Angola y el vicepresidente se encontraba en Suiza); el dólar “blue” trepó a 5,65 pesos; un paro de subtes inmovilizó nerviosamente a Buenos Aires y el conurbano durante un día y medio; el fiscal Carlos Rívolo, que investigó con empeño la causa que involucra a Amado Boudou en el llamado “caso Ciccone”, quedó apartado de esa causa, pero el juez Ariel Lijo hizo lugar a toda la prueba que aquél había acumulado y el nuevo fiscal, Jorge Di Lello, abrió una investigación sobre enriquecimiento ilícito al vicepresidente: el juez Norberto Oyarbide dictó prisión a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender por el desvío de fondos públicos entregados por el Estado a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, pero no imputó ni a la presidente de esa organización ni a los funcionarios que derivaron esos fondos y debían controlar su adecuado uso; hasta las siempre vidriosas cifras del INDEC dieron cuenta del parate de la economía (y especialmente de la industria). En fin: la semana estuvo atravesada por la excitación y el desasosiego.

Entre la rabia y los nervios

Cristina Fernández de KirchnerEsta semana la Casa Rosada insistió en el tono fuertemente confrontativo que le es típico y que sólo suspende por cortas temporadas. En principio, volvió a la carga contra el gremialismo peronista.

Entre la euforia y la autonomía

Cristina Fernández de KirchnerEmpinada sobre una rotunda victoria parlamentaria y una recuperación de la iniciativa, la señora de Kirchner volvió a exhibir el látigo que sabe solapar cuando se inclina por la cuerda emotiva, y vapuleó tanto a empresarios como a sindicatos durante el discurso en que proclamó la estatización de las acciones de Repsol y anunció el nombre del nuevo gerente de la compañía, un distinguido profesional que la escuchaba, flanquedado por el siempre sonriente Amado Boudou.

Paul Krugman, Matt Yglesias y una 'notable historia de éxito'

Paul Robin KrugmanPocas horas antes de que la Presidente de la Nación citara en su discurso de ayer a Paul Krugman y al ya famoso post de su blog publicado el pasado jueves en el New York Times, había tenido yo la ocasión de leer el artículo titulado "El euro está matando a la Europa del Sur", escrito por el bloguero Matt Yglesias.