El Vicegobernador de Salta, Andrés Zottos, presidió los festejos patronales de la localidad de La Merced, que se celebran en el día de la Virgen del que el pueblo toma su nombre. Zottos estuvo acompañado por el Vicario General de la Archidiócesis de Salta, monseñor Dante Bernacki. En esta ocasión, la fiesta de La Merced reprodujo el exitoso protocolo de todas las patronales que preside Zottos: procesión por las calles del pueblo, misa popular, desfile cívico-militar y renovación del pacto de fidelidad de los lugareños con el poder de turno.
Así fue que la procesión recorrió las calles del pueblo, desde las instalaciones empanaderas de la señora de Pistán hasta la bloquera de Florencio Choque. Más tarde, el obispo Bernacki ofició misa a las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de La Merced, que este año cumple 25 años.
Posteriormente se desarrolló el desfile cívico militar, con una importante participación de establecimientos escolares, fortines gauchos, fuerzas de seguridad e instituciones del medio, tras lo cual los concurrentes saludaron el regreso de la imagen de la Virgen al templo.
Para finalizar, Zottos pronunció su ya estandarizada homilía, en la que se refirió a la familia y al amor a la patria. El Vicegobernador puso también de relieve “la importancia de estar al lado de la gente, escuchando sus anhelos e inquietudes, para poder orientar con mayor precisión la acción de gobierno”. Al parecer, gobernar es usar al soberano como un GPS, en la particular interpretación de Zottos.
Como broche de oro de su mensaje, Zottos renovó, a su modo, el pacto de fidelidad, al prometer que “el Estado se seguirá apoyando el desarrollo de los pueblos, sin banderías políticas y teniendo al hombre como eje central de las políticas a aplicar”.