La medida de fuerza convocada por la Confederación General del Trabajo y apoyada de forma especial por el sindicato que agrupa a los conductores del transporte público de pasajeros ha tenido un importante porcentaje de adhesión en el ámbito de la Administración Pública provincial de Salta, en donde el acatamiento ha sido estimado entre un 60% y un 70%. A ello hay que sumar que la abstención de trabajar por parte de los docentes que dependen del gobierno provincial es casi total y la mayor parte de las escuelas y colegios de Salta han permanecido cerrados durante el día.
El secretario general de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), uno de los sindicatos con mayor representatividad en el ámbito del empleo público, ha dicho que el acatamiento a la huelga entre sus afiliados es de un 60%.
Las cifras desmienten de manera rotunda la alegre declaración formulada en la víspera por el Ministro de Trabajo del gobierno provincial de Salta, señor Eduardo Gustavo Costello, quien aseguró que la actividad de la Administración del Estado sería «normal» en Salta durante la jornada de huelga.
Otras fuentes señalan que el seguimiento de la huelga ha sido "alto" (sin expresar porcentajes) en el ámbito de la salud pública, en donde la mayoría de médicos y enfermeros de los hospitales y centros de salud de Salta adhieren a la medida.
La huelga nacional tiene lugar en Salta un día después de que unos 6.000 docentes de toda la Provincia marcharan por las calles de Salta coreando consignas contrarias al Gobernador de Salta y candidato a Presidente de la Nación, Juan Manuel Urtubey, del que dicen está poniendo en práctica una política antiobrera más dura incluso que la de su predecesor, el conservador Juan Carlos Romero.