Urtubey promete ayudas a productores agrícolas, a ganaderos y... a peluqueros

El Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, parece obsesionado ahora con el verbo "garantizar". Si por él fuera, la tarea de gobernar se reduciría a una serie de mecanismos de seguros, reaseguros, avales, fianzas y garantías elevados a la categoría de política de Estado, para hacer realidad la esperanza postergada de los salteños.

Ayer, durante su discurso de apertura de la 70º Exposición Ganadera, Agrícola, Industrial y Comercial en la Sociedad Rural de Salta, el Gobernador prometió garantizar la competitividad del sector, si bien no dijo cómo.

En otro tramo de su discurso anunció que su gobierno asistirá a los productores afectados por la sequía y las heladas recientes. Aunque tampoco aquí dijo cómo, es casi un hecho que tal asistencia, si llegara a concretarse, tendrá la forma de ayuda financiera.

Mientras las promesas realizadas a la columna vertebral de la economía salteña se vieron ensombrecidas por la calculada ambigüedad del mandatario, sorprendentemente su discurso fue mucho más claro y directo en la cena que compartió las otras noches con la cúpula del Centro de Peluqueros y Peinadores de Salta.

Se ve que al Gobernador le conmueven más los secadores de pelo y los frascos de tintura que las vacas, los toros y las trilladoras. Así que frente a los peluqueros se ha comprometido «a lanzar una línea de crédito para ayudar a los trabajadores del sector que necesitan de la ayuda estatal para adquirir herramientas para su desempeño».

Es decir, que mientras los agricultores y ganaderos deben esperar a que el Gobernador concrete de qué forma los ayudará, los peluqueros saben ya a ciencia cierta que dispondrán de créditos blandos para la compra de tijeras, bigudíes, patilleros, secadores y otros enseres básicos para el ejercicio del supremo arte peluqueril.

Optimismo de diferente calado

A los productores agropecuarios Urtubey les dijo que su gobierno «está promoviendo mesas de diálogo como lo venimos haciendo y trabajo con el sector para que pueda palear  (sic) esta difícil situación por la que están atravesando».

Lo de «palear»  la difícil situación se debe, lógicamente, a que son los trabajadores del campo, por medio del uso de las palas, los mejor preparados para paliar aquella situación por la que atraviesa el sector.

En cambio, el mundo peluqueril vive una situación de ensueño. Tanto es así, que a los peinadores el Gobernador les dijo: «Entre todos vamos a seguir construyendo una sociedad donde todos podamos ser más felices». Nada de andar aquí «paleando»  situaciones complicadas. ¡Que viva la vida!