La Corte Internacional de Justicia ha ordenado a Japón que revoque los permisos de caza de ballenas en la Antártida porque no se ajustan a los fines científicos exigidos por la legislación internacional, según información ofrecida por la agencia EFE. Durante la lectura del fallo, el presidente de la CIJ, Peter Tomka, en la lectura del fallo ha expresado que "Por 12 votos a 4, la Corte decide que Japón tendrá que revocar cualquier permiso o licencia relacionado con Jarpa II y evitar pedir otros permisos en el contexto de ese programa".
Los jueces han estimado que los permisos concedidos a Japón en el marco del programa Jarpa II, cuya primera fase empezó en 2005, "no se ajustan a las provisiones contenidas en el artículo VIII" de la Convención Internacional para la Reglamentación de la Caza de Ballena (ICRW).
Dicho convenio únicamente permite la caza de ballenas en el caso de que persiga fines científicos o para la subsistencia de la población aborigen.
El tribunal ha estimado que si bien el programa de investigación nipón contiene "objetivos científicos", su puesta en práctica se ha hecho de una manera "poco transparente".
Tokio ha mantenido que su programa de caza de ballenas perseguía, entre otros fines, un control permanente del ecosistema y de la población de esos cetáceos.
Australia, que demandó a Japón ante la CIJ en mayo de 2010, sostenía que las capturas niponas perseguían fines comerciales pero los jueces se limitaron a determinar que esos objetivos "no son científicos", como exige la legislación internacional, sin precisar de qué tipo se trata.